La guerra en Oriente Medio ha provocado un terremoto en los mercados energéticos internacionales. Los precios del petróleo y del gas se han embarcado en una tónica de vaivenes permanentes, pero siempre en niveles altos, por la escalada bélica en una región tan sensible para el comercio mundial de hidrocarburos. Cotizaciones internacionales, impactos de las subidas del crudo y gas también globales. El caso del mercado eléctrico es diferente. Y el caso de España, más. Seguir leyendo....