En plena Semana Santa, los conductores españoles afrontan una notable diferencia de costes según el tipo de vehículo que utilicen. Recorrer largas distancias en coche eléctrico no solo se presenta como una alternativa más sostenible, sino también mucho más económica: puede resultar hasta cuatro veces más barato que hacerlo en un vehículo de combustión. Así lo refleja un estudio, que señala que el ahorro puede alcanzar los 60 euros en los trayectos más largos. La diferencia se aprecia especialmente en rutas habituales por carretera, donde el coste del coche eléctrico se mantiene claramente por debajo del de gasolina.Por ejemplo, viajar entre Madrid y Sevilla, una distancia de unos 530 kilómetros, cuesta menos de 18 euros en eléctrico, frente a casi 70 euros en un coche de gasolina. En el recorrido entre Madrid y Barcelona, el gasto ronda los 21 euros en eléctrico, mientras que supera los 80 euros en combustión. Incluso en trayectos más cortos, como Cádiz-Málaga o Madrid-Valencia, el ahorro oscila entre 25 y 35 euros.La clave de esta diferencia está en el coste de la energía. Los conductores que inician el viaje con la batería completamente cargada en casa aprovechan los precios más bajos, favorecidos además por un IVA reducido al 10 %, con tarifas en horas valle de entre 0,07 y 0,10 euros por kWh. A esto se suma el uso puntual de cargadores rápidos en ruta, con un precio medio de 0,43 euros por kWh, lo que permite mantener el gasto total en niveles reducidos.Para optimizar el viaje, los expertos recomiendan salir con la batería al máximo, planificar las paradas con aplicaciones especializadas y ajustar la autonomía a las condiciones reales de conducción, ya que a velocidades de autopista el consumo suele ser superior al indicado por los fabricantes.Más puntos de recarga y mayor uso del eléctricoEl crecimiento de la infraestructura también está facilitando los desplazamientos largos. Según datos de Aedive, España cuenta con 52.985 puntos de recarga públicos operativos a 1 de marzo de 2026, lo que supone un aumento del 5,97 % respecto a finales del año anterior.Destaca especialmente el incremento de los puntos de carga de alta potencia, clave para los viajes de larga distancia. Los cargadores ultrarrápidos (más de 350 kW) han crecido un 13,75 %, mientras que los de entre 150 y 350 kW lo han hecho un 5,82 %, y los de 50 a 150 kW, un 10,12 %. Por comunidades autónomas, Cataluña, Madrid y Andalucía concentran cerca de la mitad de los puntos de recarga del país.Cambio de hábitos entre los conductoresAdemás, el vehículo eléctrico ha dejado de asociarse únicamente a trayectos urbanos: el 85 % de los usuarios lo utiliza tanto en ciudad como en carretera, mientras que solo un 6 % lo limita a desplazamientos cortos.El uso intensivo también se refleja en el kilometraje anual. Casi la mitad de los conductores supera los 20.000 kilómetros al año, muy por encima de la media del parque automovilístico en España. Asimismo, los viajes largos son cada vez más habituales: cuatro de cada diez usuarios realizan más de siete trayectos anuales de más de 250 kilómetros.La planificación del viaje también evoluciona. El 68 % de los conductores tiene en cuenta la disponibilidad de puntos de recarga al elegir destino, aunque para un 32 % este factor ya no supone una preocupación. En cuanto a los hábitos de carga, predomina el uso de aplicaciones móviles para iniciar el proceso, seguido de tarjetas RFID y sistemas automáticos como Plug&Charge, lo que refleja una creciente digitalización de la experiencia. Con todo, el coche eléctrico se consolida como una opción cada vez más competitiva para viajar en fechas de alta movilidad, tanto por coste como por infraestructura disponible.Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.