Hay misterios que los seres humanos investigan desde siempre. Algunos enigmas, a fuerza de buscar, terminan en una respuesta. Otros, sin embargo, se quedan en el cajón de los irresueltos. Difícil que se descubra jamás el aspecto del mundo de los muertos, si es que existe. Aunque, tras visitarlo en una visión, Santa Teresa de Ávila contó que era apestoso, y falto de amor. El comiquero David B. no puede confirmarlo de primera mano, pero leyó el relato de la mística española y dibujó su propio Más Allá. “Me lo imaginé semejante a la realidad, como una caricatura, con gente que trata de seguir como si estuviera viva”, cuenta. Un lugar con casas, restaurantes, oficios, coches o animales. Pero sin frío ni calor, ni tampoco olores o clima. Donde los edificios se multiplican y amontonan, la comida está hecha de sombras y desfilan criaturas como un dios olvidado, el periódico de ayer o un esqueleto fuera de su armario. O el trajeado anfitrión que da el título a El señor Búho y el País de los Muertos, recién editado en castellano por Salamandra Graphic. Seguir leyendo