Edición original: Saquen sus muertos (Astiberri, 2026)Guion: Rayco Pulido adaptando la novela de Claudio de la TorreDibujo: Rayco PulidoDiseño y rotulación manual: Rayco PulidoMaquetación:: Alba DiethelmCorrección: Soraya PolloEdición: Javier ZalbidegoitiaFormato y precio: Cartoné. 96 páginas. 18€Seguir siendo humano en tiempos de plagas.«- Olvídate de la ciudad que conociste, Juan. Esa desapareció, ahora toca pensar en la otra, la que nos espera mañana.– Si salimos con vida.»Han pasado ya 10 años desde que Rayco Pulido (Telde, Gran Canaria, 1978) publico Lamia (Astiberri), un cómic extraordinario que le hizo ganador del Premio Nacional del Cómic al año siguiente. Demasiado tiempo sin poder disfrutar de su enorme talento como narrador, ya que Ida y vuelta, la biografía del explorador José Viera y Clavijo publicada por Ediciones Idea en 2020 es imposible de encontrar -y lo he intentado por todos los medios-. Así que el anuncio por parte de Astiberri de la publicación de Saquen sus muertos ha sido un motivo de enorme alegría para todos los que admiramos al autor de Sordo (Astiberri) y Nela (Astiberri). En este nuevo trabajo adapta al cómic la olvidada novela corta de 1971 Verano de Juan “el Chino” del autor canario Claudio de la Torre (Las Palmas de Gran Canaria, 1895 – Madrid, 1973) que firmo con este trabajo su última novela. Tanto el cómic como el libro nos cuentan una historia de ficción que transcurre durante el terrible brote de cólera que tuvo lugar en Gran Canaria a mediados del siglo XIX que le costó la vida a un 10 % de la población de isla. Para escribirla el dramaturgo se inspiró en los artículos del periodista Néstor Álamo sobre la epidemia.Verano de 1851. La ciudad principal de una isla atlántica sin identificar está asolada por una epidemia de cólera de la que no se sabe muy bien el origen, pero que ha diezmado la población haciendo que las autoridades establezcan un cordón sanitario del que solo han podido zafarse los privilegiados y el clero. Una terrible situación que ha provocado que Juan «el Chino» haya pasado de ser un paria a indispensable ya que está sano y es inmune a la enfermedad. A través de sus recorridos diarios para recoger los muertos y comprobar cómo están los enfermos vemos una ciudad abandonada y presa de la muerte donde todo el mundo se preocupa únicamente por su supervivencia dejando de lado cualquier orden social y moralidad. Algo que provoca que también seamos testigos de una historia de amor que transgrede las habituales separaciones entre clases sociales. Un escenario donde cada uno se muestra tal y como es realmente.Al igual que sucede con el texto original Saquen los muertos es una obra en la que se entremezclan con mucho acierto diferentes géneros las aventuras, el romántico, los viajes y lo social. Todo ello para contarnos una historia que esconde una enorme carga crítica hacia la organización social imperante en occidente, que no ha cambiado ni un ápice desde los sucesos que relata la historia. La plaga se convierte en el detonante que hace que casi todo el mundo se preocupe únicamente por su destino dejando de lado esos valores que todas las civilizaciones claman tener en los buenos tiempos. En el entorno de casos y muerte que nos relata Rayco Pulido la organización se ha simplificado quedando únicamente dos clases sociales, los vivos y los muertos, pero la historia de amor entre Juan e Isabel se convierte en un oasis para la esperanza y la promesa de que el desastre pudiera ser el comienzo de algo nuevo, diferente y más justo. Algo que se convirtió en un mantra repetido hasta la saciedad durante la pandemia de COVID con el resultado ya que conocemos. Un paralelismo con un suceso que todos sufrimos que dota a la obra de una actualidad y universalidad muy cercana, ya que es difícil separar la experiencia que vive el protagonista de la que vivimos todos hace unos años cuando el mundo entero se enfrentó a un problema similar. Algo que, sin duda, afecto a la adaptación si tenemos en cuenta que tal y como se nos indica en el texto promocional el autor canario ya estaba trabajando en la adaptación cuando se desato la pandemia.No es la primera vez que Rayco Pulido se enfrenta a la adaptación al lenguaje del cómic de una novela, ya que Nela era una adaptación de Marianela, una novela del también canario Benito Pérez Galdós, pero que a diferencia de Verano de Juan “el Chino” sí que tenía el reconocimiento que se merecía. Esperemos que esta adaptación sirva para que la obra de Claudio de la Torre sea mucho más conocida. Como ya había hecho con el texto de Galdós Pulido consigue hacer un cómic con personalidad propia que sabe aprovechar las posibilidades del medio sin perder la esencia del texto original, pero dotándolo de frescura y modernidad. Nos encontramos ante un cómic donde la historia está contada a través de la acción y unos diálogos muy medidos huyendo de bocadillos de pensamiento o textos de apoyo, lo que sirve para que sea el autor empleando diferentes recursos quien marque el ritmo de la narración sabiendo controlar muy bien cuando hay que acelerar y cuando pausarlo. Esa ausencia de textos hace que muchas de las emociones que sienten los personajes se cuenten usando el lenguaje no verbal con miradas, hombros caídos, etc… junto con elementos del medio como el uso de sombras en los rostros o bocas que desaparecen, entre otros. Y es que los personajes resultan muy expresivos pese a que sus diseños son muy sobrios y esquemáticos, pero con una gran capacidad para transmitir y ser reconocibles.En la obra original no se cita nunca el lugar donde transcurre la historia solo se dice que es una isla, en cambio Rayco Pulido sí que ha querido que Las Palmas de Gran Canaria sea reconocible por sus paisajes y edificios pese que no lo explicite en ningún momento. Pero la obra no solo se circunscribe a la ciudad ya que una parte se desarrolla en el terreno rural cercano lo que le obliga a dibujar todo tipo de escenarios. Una prueba en la que sale muy bien parado empleando muy bien el blanco y negro y diferentes tramas de para sustituir los diferentes colores. La misma pericia que vemos en los lugares también la encontramos en los diseños de cada personaje que reflejan muy bien el crisol de habitantes de una ciudad sin ley que se ha convertido en una cárcel. Algo que podemos comprobar desde las prodigiosas páginas de apertura del cómic.Como viene siendo habitual la edición de Astiberri es esplendida con un diseño precioso y una reproducción que permite vislumbrar el enorme trabajo de Rayco Pulido en cada viñeta.Saquen sus muertos nos trae de vuelta a un Rayco Pulido que firma uno de sus mejores trabajos y eso es decir mucho. Con un estilo visual sintético, pero muy calculado, consigue mostrarnos cómo se comporta el ser humano en las circunstancias más adversas. Un cómic que conecta a con sus anteriores trabajos sin perder el espíritu de la obra que adapta, pero la llena de una frescura que posibilita que acedan a ella nuevos lectores.Lo mejor• El reflejo del caos de una sociedad en descomposición.• La sutileza con la que nos muestra cómo se va desarrollando la relación entre Juan e Isabel.• La escena de inicio.Lo peor• El tiempo que tendremos que esperar para poder volver a disfrutar de un nuevo trabajo de Rayco Pulido.