En el minuto 0, eran 60.000 espectadores en un Camp Nou completo. A los 27 minutos era un 3-0 del Barcelona con goles de Alexia, Pajor e Irene Paredes. A los 34, 4-0. A los 75 minutos, 5-0. A los 90 minutos era otra paliza (6-0) que las azulgranas infligían al Real Madrid. La enésima de esta rivalidad tan desequilibrada que son 24 triunfos azulgranas por solo uno blanco. Un error en el sistema del Barcelona que se han encargado de que no se repita. El conjunto culé está ya en semifinales. Aunque ya lo estaba antes de que empezara esta vuelta, con ese 2-6 sonrojante en el feudo madridista. Este duelo fue la fiesta de ese clasificarse para la siguiente ronda de la Champions League, y el partido 500 de Alexia, que lo festejó con el primer tanto del partido. Una segunda jugada en la que remató el balón que quedó suelto tras el blocaje de Misa a disparo de Pajor. Reverencia en su celebración. En el minuto 8. Después llegaría Graham Hansen para meter el segundo, de cabeza tras un centro de Alexia al punto de penalti. En el minuto 14. Misa se lució con una parada doble en el minuto 25. Pero no pudo hacer nada contra el cabezazo de Irene Paredes a la salida de un saque de esquina botado por Mapi León. En el minuto 27. Misa intentó salvar el cuarto con otra parada providencial, tras una jugada individual de Vicky López, pero en la insistencia de la segunda jugada, Pajor batió a la guardameta madridista por bajo para hacer el 4-0. Su primer tanto en el Camp Nou (pues no jugó el duelo de 2022). En el minuto 34. A pesar de esa primera parte arrolladora, era Misa quien aguantaba el tipo del Madrid. Con Athenea intentándolo de todas las formas posibles al ataque, cuando el Madrid conseguía tener el balón más de cuatro pases seguidos. Que no fueron demasiados, con un 32 % de posesión en algunos momentos de la primera mitad. Las de Pere Romeu quisieron más en la segunda parte, que había 60.067 espectadores que habían decidido venir en la tarde del Jueves Santo a verlas jugar. Cambios para probar jugadoras, nuevas ideas, dar descanso en un partido que, como la ida (2-6) y el de liga esta misma semana (3-0) estaba controlado en todos los aspectos. Paralluelo y Nazareth por Pajor y Vicky López. Más velocidad cuando tampoco era estrictamente necesario ante un Real Madrid que tampoco esta vez le salió la estrategia. Ni agresivas, como en la ida, ni conservadoras, como en la competición doméstica, surtieron efecto alguno. Tampoco en la vuelta, que fue un monólogo constante. Habló Alexia con un pase hacia Graham Hansen, que remató a la media vuelta y superó a Misa por arriba para el 5-0. En el minuto 55. La noruega siguió dominando el ataque, como si fuera un 0-0. Se unió Patri Guijarro, directora, recuperadora, de todo. Y Serrajordi, que se marcó un gran pase para que Brugts rematara a placer, 6-0. En el minuto 74. En el 81, la pitada del partido, hacia Athenea del Castillo cuando fue sustituida. En el 82, la ovación en pie para despedir a Alexia, que después sería manteada por sus compañeras. Hubo más opciones para ampliar todavía más el marcador, toda vez que las de Romeu se volcaban con todo al ataque, superiores en pegada, en ritmo, en velocidad, y reconducían enseguida en las contadas ocasiones en las que las madridistas trataron de contragolpear. Pero con ese 6-0, Frappart apenas sumó 3 minutos al tiempo añadido. Ahí empezó la fiesta de las jugadoras con los 60.000 espectadores. Semifinales de la Champions League , contra el Bayern de Múnich, y otro triunfo soberbio sobre el eterno rival al que vuelven a dejar muy tocado anímicamente. Del 2-6 al 3-0 y este 6-0 en menos de 15 días.