El regreso de la selección española a Catalunya tras cuatro años de ausencia prometía una gran fiesta, sin embargo, los cánticos racistas que se escucharon en el RCDE Stadium en el amistoso frente a Egipto empañaron la celebración. "Musulmán el que no bote", se escuchó claramente entonar a una grada con más de 35.000 asistentes. Seguir leyendo....