Alemania plantea boicot al Mundial 2026 por crisis entre Trump y Groenlandia. Imagen: Cuenta X @DFB_Team_ENLa posibilidad de que Alemania no asista al Mundial de 2026 dejó de ser un rumor y se convirtió en tema de debate político en Europa. Sectores del bloque conservador alemán plantearon un eventual boicot a la Copa del Mundo que organizarán Estados Unidos, México y Canadá, como respuesta a la tensión diplomática generada por las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre Groenlandia.La propuesta fue expuesta por Jürgen Hardt, portavoz de política exterior de la bancada CDU/CSU en el Bundestag, quien advirtió que la retirada de la selección alemana sería una medida de último recurso si Washington avanza en su intención de tomar control del territorio autónomo danés. El político sostuvo, en declaraciones recogidas por el diario Bild, que el Mundial es un escenario de alto valor simbólico para Estados Unidos y que un gesto de esta magnitud podría presionar a la Casa Blanca a reconsiderar su postura.Pero el debate no se quedó en los pasillos del Parlamento. Una encuesta divulgada por el mismo medio alemán indicó que el 47 % de los ciudadanos apoyaría un boicot si se concreta una anexión forzosa de Groenlandia, mientras que el 35 % se opone y el 18 % no tiene posición definida.Alemania es una de las selecciones con mayor peso histórico, cuatro veces campeona del mundo y habitual motor de audiencias televisivas. Su ausencia tendría efectos directos en la estructura comercial del certamen, en los contratos de transmisión y en la venta de boletería en Estados Unidos, mercado clave para la FIFA. El solo anuncio de un posible retiro ya abrió interrogantes entre organizadores y patrocinadores. Alemania no jugaría el Mundial por las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre Groenlandia. Imágenes: White House y Canva.¿Cuál es el trasfondo político que alcanza al fútbol?La crisis se originó por el interés expresado por Donald Trump en que Estados Unidos asuma control de Groenlandia, territorio de alto valor estratégico en el Ártico. Varios gobiernos europeos, entre ellos el alemán, calificaron la idea como una amenaza a la soberanía de Dinamarca y a los equilibrios de la OTAN. En ese contexto, Washington impuso aranceles del 10 % a ocho países del bloque, incluido Alemania, lo que elevó la confrontación a un plano comercial.Hardt insistió en que la selección alemana no debería convertirse en rehén del conflicto, pero señaló que el deporte también es una herramienta de diplomacia. Recordó que el Mundial es una vitrina para Estados Unidos y que un boicot de una potencia futbolística tendría un costo reputacional considerable. Por ahora, el gobierno alemán no ha adoptado una postura oficial y el tema se mantiene como una iniciativa política sin carácter vinculante.Históricamente, Alemania nunca se ha retirado de un Mundial por razones diplomáticas. Participó en Argentina 1978 pese a la dictadura y tampoco se ausentó de torneos recientes con sedes cuestionadas por temas de derechos humanos.¿Cuál sería el Impacto económico y deportivo?Si el boicot llegara a materializarse, la FIFA enfrentaría un problema operativo inmediato. Alemania está ubicada como cabeza del grupo E junto a Ecuador, Costa de Marfil y Curazao, y su salida obligaría a rediseñar calendarios, redistribuir sedes y revisar contratos televisivos.Según Jürgen Hardt. un gesto de esta magnitud podría presionar a la Casa Blanca a reconsiderar su postura.. Imagen: FIFARecomendado: La FIFA blinda a Israel y confirma que no será suspendido del fútbol InternacionalPara Estados Unidos, anfitrión principal, el golpe sería doble: perdería atractivo deportivo y sería una señal de aislamiento político en medio de un evento diseñado para fortalecer su imagen. Para Alemania, en cambio, el costo estaría en eventuales sanciones de la FIFA y en el impacto sobre una industria que moviliza millones de euros en patrocinios. Por ahora, el Mundial de 2026 avanza con su calendario previsto y con las selecciones en fase final de preparación.