El primer año de Marc Murtra (1972, Blackburn, Reino Unido) como presidente de Telefónica ha traído cambios de calado en la principal operadora de telecomunicaciones del país a múltiples niveles. La difícil gestión de la herencia recibida, con la salida de los mercados latinoamericanos enquistada, y la necesidad de avanzar en la consolidación de un mercado afectado por las restricciones de competencia impuestas por las autoridades comunitarias, se han mezclado con las necesidades operativas derivadas de la propia gestión interna de la compañía, que desembocaron a final de año en un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a más de 4.500 trabajadores.Seguir leyendo