“Allí donde está y vivirá por siempre nuestra María Elena”

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Redacción ClarínMaría Elena Walsh dejó decenas de libros y canciones, un legado que se agiganta en el tiempo. Y es que su espíritu albergaba muchas María y una indómita pasión por llegar al alma de su pueblo.La María que cantó a generaciones de chicos con versos tiernos y sencillos como los de la tortuga Manuelita que fue a París para ponerse bonita y enamorar a su tortugo de Pehuajó, pero tardó tanto que finalmente volvió tan vieja como se marchó. Una metáfora del valor de nuestros actos ante la inexorable finitud de la vida.La María de las convicciones, echada del colegio Ward en 1952 donde daba clases de inglés por negarse a usar el luto obligatorio por la muerte de Eva Perón. Y 27 años después en 1979 prohibida por la dictadura militar por publicar en Clarín su extraordinario artículo “Desventuras en el país Jardín de Infantes” lo que le valió un forzoso exilio.Había también una María corajuda para defender los derechos de la mujer y otra que cantaba tiñendo con humor su tristeza por los fracasos del país que tanto amaba: “En el país de no me acuerdo/ Doy tres pasitos y me pierdo/ Un pasito por allí, no recuerdo si lo di/ Un pasito para allá, ay qué miedo que me da”.Hace 15 años, el 10 de enero de 2011, murió María Elena Walsh. Pero queda eterna la que llegaba tan fácil a nuestro corazón, que para ella no era un músculo cardíaco sino la pequeña cajita donde guardamos los momentos más felices de nuestras vidas. Allí donde está y vivirá por siempre nuestra María.Matías Aníbal Rossi matiasrossi2014@gmail.comOTRAS CARTASCuestiona la creación de la Dirección de CiberseguridadVarios constitucionalistas de nota –Dres. Daniel Sabsay, Andrés Gil Domínguez, Alejandro Carrió, entre otros- han objetado el DNU 941/2025 que creó la Dirección Nacional de Ciberseguridad, sobre la base que “...es groseramente inconstitucional, no puede haber DNU en materia penal” conforme lo dispone el Art. 99 de la Carta Magna. Por su parte, Joaquín Morales Solá, en su artículo “Milei, los espías y la libertad de los argentinos” adhiriendo a lo sostenido por los mencionados juristas agrega que “...el Presidente podrá dictar decretos de necesidad y urgencia sólo en situaciones excepcionales y con la firma de todos los ministros. Sin embargo, cuatro ministros no lo firmaron”. De la lectura, en el Boletín Oficial, surge, en primer lugar, la curiosidad consistente en que el citado DNU fue suscrito en dos oportunidades por dos ministros -de Seguridad, Alejandra Monteoliva y del Interior, Diego Santilli- y, en segundo término, que el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, fue uno de los cuatro que omitió firmarlo. La actitud omisiva de este último hace presumir que se sumó a las opiniones de los constitucionalistas y del periodista citados. Con el mayor de los respetos, de ser así, en su carácter de especialista en Derecho Penal, ¿no debería haber presentado su renuncia indeclinable a su cargo?Roberto A. Meneghini dr.meneghini@hotmail.com“El agua de los aires puede ser un foco de contaminación”Es común ver aires acondicionados que drenan agua condensada directamente en la vía pública. Lo que parece inofensivo puede ser un foco de contaminación. Puede contener bacterias, virus y otros microorganismos que se acumulan en el sistema de enfriamiento. La falta de regulación y supervisión hace que muchos instaladores opten por la solución más fácil y económica, sin considerar las consecuencias para la salud pública y el medio ambiente. Es hora de que se tomen medidas para garantizar que los aires acondicionados se instalen y mantengan en forma segura.Venancio Weinberger venancio_weinberger@yahoo.com.arNewsletter ClarínRecibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOTags relacionadosMaría Elena Walsh