La mayoría liderada por Conde-Pumpido en el Tribunal Constitucional ha revocado de nuevo dos sentencias de la Sala Tercera del Tribunal Supremo que anularon el ascenso y nombramiento de un fiscal a la Fiscalía de Sala especializada en menores. El TC ha dado vía libre a la arbitrariedad de Dolores Delgado , fiscal general responsable del nombramiento de un fiscal que carecía, a juicio del Tribunal Supremo, de la especialización necesaria para asumir el área de menores. El TC se escuda en el derecho fundamental de acceso a la función pública en condiciones de igualdad para justificar no una revisión a la luz de la Constitución de lo decidido por el Supremo, sino para sustituir a este tribunal en sus funciones, también constitucionales, de interpretar la legalidad ordinaria. Bajo la presidencia de Conde-Pumpido, el Tribunal Constitucional está desbaratando el equilibrio de poderes del Estado, siempre a favor del Gobierno de Sánchez, sea con una ley de autoamnistía, sea con esta última decisión que deja sentado un peligroso precedente de caudillismo en el seno de la Fiscalía.