Durante casi cuatro décadas, Julia Roberts ha sido mucho más que una estrella de Hollywood. Con más de 50 películas, un Óscar y una presencia capaz de dominar cualquier género, la actriz se convirtió en un icono cultural al que la televisión rinde hoy un homenaje a la altura de su legado. Una maratón de más de siete horas que recorre algunas de las obras más representativas de su carrera y confirma algo evidente: pocas actrices han sabido conectar con el público como ella.