Las copiosas lluvias caídas en las últimas semanas han devuelto al manantial de Tempul una imagen de abundancia y vitalidad. El agua brota con fuerza, a borbotones, por numerosos orificios de la tierra, como lo lleva haciendo desde hace siglos, alimentada por las entrañas de la Sierra de las Cabras, entre los municipios de San José del Valle y Algar