Para Mònica Castilla, barcelonesa y profesora en la Escuela Internacional Nelson Mandela de Berlín, la señal de identidad’ de la escuela pública alemana es su alto grado de confianza entre todas las clases sociales. Lleva diez años ejerciendo en Berlín con alumnos de entre 11 a 18 años; es decir, desde primero de ESO a segundo de Bachillerato. Está encantada con la experiencia, pero reconoce déficits en cuanto a compatibilización de la vida familiar y la laboral, especialmente para la mujer. Nos cuenta sus experiencias desde un café de Kreuzberg, el barrio en el qe vive. En Kreuzberg, como en el vecino Neukölln, no todas las escuelas públicas tienen condiciones tan óptimas como la Nelson Mandela, en el acomodado Charlottenburg. La multiculturalidad en escuelas, con una altísima proporción de población inmigrante, obligan al maestro a asumir funciones de asistente social. La media de alumnado con raíces migratorias se sitúa en Berlín en el 42%, pero en algunos centros escolares el porcentaje es del 91%.Seguir leyendo....