El descarrilamiento de un tren de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) este domingo por la tarde ha dejado al menos 21 víctimas mortales y 73 heridos en observación. Un tren Iriyo con 300 pasajeros se ha salido del carril y ha chocado con un Alvia que viajaba en sentido contrario y con 184 personas en dirección a Huelva. Varios coches de este segundo convoy se han precipitado entonces por un talud de cuatro metros cuyo acceso el consejero andaluz de Presidencia ha descrito como “complejísimo”. Los servicios de emergencia se han desplazado hasta el terreno y están ayudando a sacar pasajeros atrapados. “Hay muchos heridos, sigo temblando”, cuenta M. S. J., pasajera del vagón número 6 del tren que iba desde Málaga a Madrid. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado el accidente de “tremendamente extraño”, detalla que ocurrió en una recta, que la vía se renovó en mayo y se ha mostrado confiado en que una investigación esclarezca los las causas. Ante la gravedad de lo sucedido, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cancelado toda su agenda de este lunes, incluida una reunión con el líder de la posición, Alberto Núñez Feijóo.Seguir leyendo