La Copa de África nunca decepciona. Siempre ocurre algo que convierte el torneo en increíble. En este caso fue un amago de retirada de Senegal, que en un minuto vio cómo le anulaban un gol y posteriormente le pitaban un penalti. Sin embargo, y ahí llegó lo más surrealista, cuando Brahim decidió lanzar la falta máxima a lo Panenka y el portero visitante se quedó de pie atajando el lanzamiento sin problema. Una jugada que marcará para siempre la carrera de Brahim y que disparó la alegría de media África mientras la otra media lloraba. Un final asombroso para un partido más emocionante que brillante. Seguir leyendo....