El Batman más polémico de Jim Lee y Frank Miller casi tuvo otro final

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Esta noticia es una publicación original de Cinemascomics.comHay historias del universo Batman que parecen destinadas a no cerrarse nunca. Algunas se quedan en el limbo editorial, otras se recuerdan con cariño… y luego están las que se convierten en leyenda por todo lo contrario. Una de ellas es All-Star Batman & Robin, the Boy Wonder, una serie tan polémica que incluso Tom King reconoce que estuvo a punto de ponerle el punto final… durante exactamente un día.Sí, un solo día. Y aun así, la anécdota dice mucho sobre una de las etapas más controvertidas del Caballero Oscuro.Cuando DC quiso cerrar una herida abiertaA mediados de los años 2000, DC Comics lanzó su sello All-Star con una idea muy clara: permitir a grandes autores contar historias “definitivas” de sus personajes sin las ataduras de la continuidad tradicional. En ese contexto nacía All-Star Batman & Robin, the Boy Wonder, escrita por Frank Miller y dibujada por Jim Lee, dos nombres que, sobre el papel, parecían garantía absoluta de éxito.El primer número fue un bombazo comercial. Ventas altísimas, expectación máxima y un Batman que prometía volver a los orígenes… o eso parecía. Porque muy pronto quedó claro que la serie no iba a ser recordada precisamente por su equilibrio narrativo.Un Batman que cruzó demasiadas líneasLa propuesta de Miller era extrema. Demasiado para muchos lectores. Su Bruce Wayne no era solo oscuro o traumatizado, sino abiertamente cruel, violento y emocionalmente abusivo. El trato que daba al joven Dick Grayson fue el detonante definitivo para gran parte del fandom: en lugar de acoger a un niño huérfano, este Batman lo secuestra y lo somete a una especie de entrenamiento psicológico cercano a la tortura.La frase “I’m the goddamn Batman” se convirtió en meme, en crítica y en símbolo de todo lo que muchos consideraron un paso demasiado lejos. Cada nuevo número generaba más rechazo crítico, y aunque la serie estaba planeada para doce entregas, nunca pasó de diez.El día que Tom King casi heredó el caosAños después, ya convertido en uno de los guionistas más respetados de DC, Tom King reveló en el Word Balloon que la editorial llegó a llamarle para cerrar la serie. Literalmente, para terminar All-Star Batman & Robin.Su descripción no pudo ser más clara. Tanto Miller como Jim Lee, amigos personales suyos, coinciden en que aquello fue “una locura”. Una montaña rusa creativa imposible de reconducir con facilidad. King fue contratado… y despedido el mismo día. El proyecto entró en un limbo indefinido del que jamás salió.No hubo números finales, no hubo redención narrativa, no hubo intento de corregir el rumbo. Simplemente, silencio.Una serie que se convirtió en ejemplo de lo que no hacerCon el paso del tiempo, All-Star Batman & Robin ha adquirido una fama peculiar. Para muchos lectores, no es solo una mala historia de Batman, sino directamente la peor jamás publicada. Y no es una revisión moderna con el paso de los años: ya en su lanzamiento fue duramente criticada, y cada nuevo número empeoraba la percepción general.Resulta especialmente llamativo si se tiene en cuenta el historial de Frank Miller. Obras como Batman: Year One o The Dark Knight Returns redefinieron al personaje y marcaron generaciones enteras. Precisamente por eso, el choque fue mayor. El problema no era la oscuridad, sino la falta de humanidad.Batman puede ser duro. Puede ser frío. Pero cuando deja de ser reconocible como héroe, algo se rompe.El contraste con el Tom King posteriorLa ironía de todo esto es evidente si se observa la carrera posterior de Tom King en DC. Historias como Mister Miracle, The Vision o Supergirl: Woman of Tomorrow demostraron que su gran fortaleza está en explorar el trauma, la culpa y la redención desde un prisma profundamente humano.Su Supergirl, ilustrada por Bilquis Evely, se convirtió además en la base directa de la película Supergirl prevista para 2026. Una adaptación que apuesta justo por lo contrario a All-Star Batman & Robin: empatía, introspección y personajes rotos, pero comprensibles.Pensar en cómo habría sido el final de aquella serie con King al mando resulta inevitable. No para salvarla del todo, quizá, pero sí para darle un cierre digno.La anécdota que lo resume todoDurante la misma charla, King recordó una escena concreta del cómic que suele provocar carcajadas incluso hoy. Un momento en el que Batman pinta una habitación entera —incluido su traje— de color amarillo para intimidar a Hal Jordan, aprovechando la debilidad de los Green Lantern frente a ese color.Una idea tan absurda como representativa del tono de la serie. King llegó a contársela al actor Kyle Chandler, que interpreta a Hal Jordan en la futura serie Lanterns, provocando su risa inmediata.Porque All-Star Batman & Robin es eso: una obra que hoy se recuerda más como curiosidad extrema que como relato serio.Una bala esquivada… o una oportunidad perdidaEl propio King bromea con que quizá esquivó una bala al no involucrarse más. Pero también admite, implícitamente, que siempre quedará la duda de qué podría haber sido aquella historia con otro enfoque.No todas las series necesitan final. Pero cuando una se convierte en símbolo del exceso creativo, la ausencia de cierre pesa todavía más.En el vasto historial de Batman, All-Star Batman & Robin sigue siendo una anomalía. Un experimento fallido. Y una advertencia permanente de que incluso los nombres más grandes pueden equivocarse cuando se pierde de vista al personaje.¿Crees que Tom King habría podido salvar All-Star Batman & Robin o fue mejor dejarla como un experimento fallido en la historia del personaje? Déjanos tu opinión y síguenos en Google News para no perderte ninguna curiosidad del universo DC.Esta noticia ha sido publicada por Cinemascomics.com