El artista Manuel Carrasco estrena la séptima temporada de 'Lo de Évole' en laSexta en un programa que desgrana aspectos de su trayectoria musical así como aquellos relacionados con su vida personal, sus trabajos anteriores y cómo vivió su infancia junto a su padres y hermanos. El viaje lleva a los protagonistas hasta Londres, en un intento de estar tranquilos y buscar esa intimidad que caracteriza a este formato, para que el invitado desarrolle su historia y alejados de todas las posibles interrupciones. El artista onubense, con más de 20 años de trayectoria musical , ha accedido a abrirse en canal para el periodista catalán y contar detalles íntimos que aún no había contado en ningún programa. «Uno de isla Cristina y otro de Cornellá y quedar en Londres», sonríen entre bromas. «Nunca había pensado en entrevistarte y yo que me entrevistaras», comentan ambos al principio. Tras un primer acercamiento a la trayectoria musical del artista y de cómo había logrado grabar en los estudios de Abbey Road precisamente en la ciudad inglesa, van desgranando capítulos interesantes de la vida de Carrasco en un bar de billares y con unas cervezas de por medio. «No me gusta ir por ahí de ostentar, erais cinco hermanos y tú eres el único que tenía la EGB» . «Tú no habias comprado ni un boleto para acabar como habías acabado», le comenta Évole. «Sí, realmente sé lo que me ha costado a mí y fue a golpes de momentos de valentía , de decir, voy a hacerlo, sabiendo que no sé voy a hacerlo». Luego se van hasta el inglés y de su conocido vídeo en la Academia de 'Operación Triunfo' y el famoso 'pronunseichon' que ambos resaltan entre risas. «Si tienes un mal día te lo pones y te cambia el día», señala. En cuanto a su historia familiar, Carrasco comienza comentando cómo vivía en Isla Cristina con su familia y cómo pudieron hacerse con el piso en el que vivían siete personas . «En casa había muy poco, yo me crié en un patio de vecinos, en una habitación los siete, y nos tocó una vivienda de protección oficial. Mi padre pidió fiado a la tienda donde compraba la comida y así compramos el piso, que tenía 60 metros para siete personas. «Le dijo no te voy a pagar la compra durante dos meses para dar esta entrada y allí que pudimos ir». Teníamos literas», cuenta. En cuanto al barrio era «curioso», Carrasco cuenta a Évole que «todo el mundo veníamos de marineros, mariscadores, buscavidas … en los años 80 y 90... «Había de todo allí, la droga que había». Vivíamos allí porque no había otra cosa, y con los estudios nosotros siempre decíamos que eso era 'para los hijos de los maestros». «Era como una derrota anticipada, que yo siempre he intentado luchar contra eso». «Nosotros íbamos al comedor del colegio, que también nos subvencionaba el ayuntamiento, porque éramos muchos y era difícil», señala. Respecto al trabajo de su padre, «él estaba unos 20 días fuera de casa , en Marruecos, era una cosa que estaba muy... y mi madre no paraba, llevaba todo para adelante. Se quedaba con cinco en casa. Ella trabajaba en la fresa y siempre ha sido la capitana de la casa . Ella no ha visto una película entera. Está inquieta...» «Yo sufría con el oficio de mi padre muchísimo. Cada cierto tiempo había un naufragio allí y había gente que moría en la mar. En mi bloque murió un hombre y en el de enfrente otro. No se me olvidará nunca los lamentos de esas mujeres de los gritos de dolor en el silencio de la noche, que ni el viento tapaba eso. Tenía miedo de que a mí padre también le pasara», destaca. De su juventud cuenta cómo se ganaba la vida antes de dedicarse a la música y convertirse en un verdadero fenómeno: «No teníamos ni una cosa clara, osotros nos dedicamos todos a la pintura. Mi hermano mayor entró ahí y ahí fuimos cayendo todos, en obras, subidos a un andamio . Lo que sí hacíamos era ir a mariscar, a coger coquinas, esas las vendíamos. O nos la recompraban otros que vendían o íbamos a la puerta de un supermercado y la intentábamos vender y ahí lo pasaba mal, porque aparecía la chavalita que te gustaba y dejaba el cubo de las coquinas y te daba mucha vergüenza, tendríamos 11 años», señala. «Me atropelló un coche con 8 ó 9 años, estuve dos o tres años con un corsé enterizo. Ganamos el juicio y recuerdo que nos dieron un millón de pesetas y nos quitó de unas fatigas». «Cuando iba a buscar a mi padre al puerto me hacía cantar en la barra de un bar y pasaba el plato cantando fandangos y me daban el dinerillo y me sacaba mis 300 o 400 pesetas. Yo era un buscavidas, me he criado así y eso ha sido una constante a lo largo de todos estos años», explica a Évole. En cuanto a las comparaciones con su vida actual, Manuel cuenta que «mi vida ahora no se puede comparar, totalmente diferente. Me ha costado reconocer la realidad a la que podía adaptarme y me da dado miedo incluso por mis hijos. Date cuenta cómo soy yo, me compré un coche pasados diez años, pero me daba como vergüenza»... «Yo le compré a mi hermano el de segunda mano de él. No me gusta ir por ahí de ostentar, no va conmigo eso. Me veo fuera del tiesto, pero me siento más agusto con la gente de siempre». Tus hijos habrán tenido compañeros que no han tenido la vida que han tenido ellos y te dicen: Hostia papa los menas esos son unos delincuentes». «A mí no me pasa eso», cuenta . «Con mis hijos no me pasa, pero eso no solo pasa en ciertas élites, pero también pasa en el pueblo llano, a veces es complicado el tener que discutir con gente, por ejemplo, lo de los menas. Fuimos un pueblo inmigrante, nos fuimos y de qué estamos hablando, estamos hablando de realmente es intentar a la gente con lo más básico y la gente cae». En el concierto de Canarias hiciste una canción improvisada de Gaza: «Canté ese día y lo canté en la gala de los Grammy y hubo más de alguna persona que me dijo: 'Yo pienso lo mismo' y me lo dijo Moreno Bonilla, y le dije: «Pues dilo también». A Manu Sánchez le dije que se presentara a la elecciones autonómicas andaluzas pero no se quería meter en esos follones. «A mí me ha pasado el desdén andaluz, tú suenas muy andaluz, no puedes sonar en esta radio , la música ya se ha globalizado pero yo me he puesto más flamenco y estoy orgulloso y hay gente que miro ahora a la cara y digo: 'Ahora qué'. «Cuesta eso, somos todos flamencos cuando estamos fuera de España, todos tocamos las palmas». Además de Manuel Carrasco, el programa contará con la presencia de la actriz Loles León o el humorista sevillano Manu Sánchez , cuya entrevista se grabó el pasado mes de mayo en el Cartuja Center CITE de Sevilla y la recaudación de las entradas fue destinada fue destinada a la Asociación de Padres de Niños con Cáncer en Andalucía (Andex). Évole también entrevistará al actor Fernando Tejero , que visitarán a Malena Alterio, al escritor Juan José Millás y las actrices Lola Herrera o Alba Flores . La sorpresa la ha dado el periodista cuando ha revelado que «otro invitado será Iñaki Urdangarín , que llega con la publicación de su libro que cuenta cosas que desconocíamos y he tenido la suerte poder leerlo».