Entre Washington y Teherán, siempre pasando por Islamabad, hay un intercambio de propuestas de paz. Los borradores se modifican, los límites del marco se transforman, las cláusulas se eliminan o se vuelven a añadir al gusto de cada bando y el toma y daca continúa extendiéndose en el tiempo. Mientras tanto, los líderes de ambos países renuevan sus amenazas, cada vez más abocadas a la posibilidad de reiniciar la violencia a las puertas de que se cumpla un mes del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. A su vez, ésta nunca se ha detenido sobre el sur del Líbano, donde en las últimas 24 horas han muerto más de 40 personas por los ataques aéreos israelíes.Seguir leyendo....