Euphoria regresó después de cuatro años y decepcionó. Algo lamentable para una serie que, en el momento de su estreno en 2019, se consideró un hito de la televisión. Eso debido a que Sam Levinson encontró la manera de explorar en la generación Z y sus dilemas desde una perspectiva honesta, brillante y sugerente. Pero de una primera entrega histórica, la serie perdió buena parte de su impacto en la segunda, que se estrenó en 2022 y fue considerada al menos tediosa y repetitiva. No obstante, es la tercera, que ha cosechado críticas mixtas, debates sobre la sexualización de sus personajes y desorden de guion, la que decepcionó por completo. En especial, por llevar a cuestas un turbulento proceso de producción y los constantes retrasos de su calendario, que hicieron incierto su regreso al streaming. Todo mientras su elenco tenía éxito resonante en Hollywood y Levinson tenía que afrontar el considerable fracaso de The Idol. Al mismo tiempo que la serie continuaba en terreno de nadie, perdido el factor sorpresa de sus primeros episodios y en busca de una nueva identidad. Pero, a pesar de los rumores de cancelación y las filtraciones sobre guiones reescritos repetidamente, HBO mantiene su apuesta por el drama ganador del Emmy. No obstante, Euphoria además ha tenido que lidiar con múltiples escándalos, que parecen repercutir no solo en el futuro del programa, sino incluso en su solidez. Para explorar en el tema, te dejamos los cinco escándalos más complicados que rodean a Euphoria. De un fallecimiento doloroso a una óptica controversial sobre sus personajes. Todo para analizar el fenómeno de la serie, convertido en sucesivas y públicas polémicas. Date de alta en HBO MAX y tendrás acceso a las mejores series y películas exclusivas como The Wire, Los Soprano o Casa del Dragón. Incluye todo el catálogo de Warner, los clásicos de Cartoon Network, los grandes estrenos y el mejor deporte.Ahórrate dos meses en HBO MaxUna muerte inesperada El primer y más doloroso escándalo que atravesó la serie durante su período de preproducción de la tercera temporada fue el fallecimiento de Angus Cloud. Ocurrida en julio de 2023, la muerte del actor sorprendió. También, impactó directamente en la trama de la serie, en la que había llegado a ocupar un lugar de interés. Cloud, quien daba vida al entrañable traficante Fezco, no era solo un actor secundario. También era el centro moral y emocional de una de las subtramas más queridas por la audiencia.Su química con el personaje de Lexi Howard (Maude Apatow) había dejado un cliffhanger masivo al final de la segunda temporada tras el violento tiroteo en su casa. La muerte del actor dejó a Sam Levinson ante un dilema creativo casi imposible. A saber: cómo cerrar la historia de un personaje cuya presencia era vital para el desarrollo de Rue (Zendaya) y Lexi sin que se sintiera forzado o irrespetuoso. Este suceso obligó a desechar meses de planificación y guiones ya avanzados. Lo que sumió a la producción en un luto profundo y en una reestructuración narrativa total. La pérdida de Cloud alteró el ADN de la serie, eliminando el puente entre el mundo criminal y el drama escolar que Fezco representaba de manera única. ¿Un dato curioso? En la serie, Fezco sigue vivo y, de hecho, en el capítulo tres, se muestra una aparente conversación entre el personaje y Rue. Ambiente laboral explosivo Por otro lado, la salida de Barbie Ferreira, quien interpretaba a Kat Hernández, destapó una olla de presión sobre el ambiente laboral. Los rumores de una relación fracturada entre la actriz y Sam Levinson circularon durante meses antes de confirmarse su partida. Se reportó que Ferreira no estaba de acuerdo con la dirección que estaba tomando su personaje. Mucho más, cuando este pasó de ser un ícono de empoderamiento corporal a tener una trama secundaria casi inexistente en la segunda temporada. Algunos informes incluso sugirieron que Ferreira abandonó el set en varias ocasiones tras discusiones acaloradas sobre el guion. Aunque la actriz intentó suavizar la situación en entrevistas posteriores, su salida dejó un sabor amargo entre los fans. En particular, porque el conflicto demostró un patrón de comportamiento problemático por parte del creador hacia los personajes que no encajaban en su visión estética central. Lo que generó críticas sobre la falta de diversidad real en el desarrollo de los guiones.Sam Levinson y el fracaso de su fórmula Una de las polémicas más complicadas de Euphoria rodea a Sam Levinson y su reputación como showrunner. Tras el estrepitoso fracaso crítico de su otra serie, The Idol, se intensificó el escrutinio sobre su estilo de trabajo. Se le acusó de crear entornos laborales caóticos, con jornadas de rodaje excesivamente largas que superaban las 15 horas. También, la falta de guiones terminados antes de empezar a grabar. La controversia de The Idol, calificada por algunos como pornografía de tortura, manchó la imagen de Euphoria. Mucho más, cuando se comenzó a cuestionar si la mirada de Levinson sobre la juventud era artística o simplemente explotadora. Esta desconfianza se trasladó a HBO, que, según diversos reportes, tuvo que intervenir para supervisar más de cerca los guiones de la tercera temporada. Eso en un intento de equilibrar la visión provocadora del director con una estructura narrativa más coherente. A la vez, menos dependiente del choque visual o el contenido explícito innecesario.Los conflictos entre el elencoOtro factor que causa presión en Euphoria es que la agenda de sus estrellas protagonistas ha creado un problema logístico sin precedentes. En 2019, Zendaya era la figura principal, pero hoy ella, Jacob Elordi y Sydney Sweeney son de los actores más demandados del cine mundial. Coordinar las agendas de tres superestrellas de ese nivel se volvió una tarea titánica.Por lo que HBO se vio forzado a permitir que el elenco buscara otros proyectos ante la falta de guiones sólidos, lo que retrasó el rodaje hasta 2025. La brecha de cuatro años entre temporadas rompe el momentum cultural y obligó a un salto temporal que muchos temen que desvirtuó la serie. Lo que la llevó a pasar de un drama adolescente a una combinación de géneros desordenados que han condenado a la tercera temporada al caos. Cassie y el escándalo Por supuesto, el escándalo más reciente es el más preocupante. La sexualización del personaje de Cassie Howard, interpretado por Sydney Sweeney, se ha convertido en uno de los puntos más críticos del programa. También, de los más debatidos de Euphoria, trascendiendo la pantalla para generar una conversación real sobre la ética de la mirada masculina en la cultura contemporánea. Desde la primera temporada, pero con una intensidad desmedida en la segunda, Cassie fue presentada a través de una lente que priorizaba su cuerpo sobre su psicología. Las constantes escenas de desnudez, que en muchos casos no parecían justificadas por la trama sino más bien por un afán estético, pusieron a Sam Levinson bajo el foco. El escándalo creció cuando la propia Sydney Sweeney reveló en entrevistas que tuvo que solicitar al director que eliminara algunas escenas de desnudez que consideraba innecesarias, lo que sugirió que el guion original era incluso más explícito y gratuito de lo que finalmente vimos.Este fenómeno no solo afectó la percepción del personaje, sino que alimentó un debate sobre el male gaze (la mirada masculina) en la serie. Mientras que otros personajes como Rue o Jules (Hunter Sheaffer) exploran sus traumas a través del diálogo y la acción, la mayoría de los arcos de Cassie se centran en su vulnerabilidad física. A la vez, su necesidad desesperada de validación masculina, lo que a menudo terminaba en escenas de alto contenido sexual. Algo más que obvio en la tercera temporada. Seguir leyendo: ‘Euphoria’: todos los escándalos que rodean a la nueva temporada