Marcos, policía nacional de La Coruña, tenía la mañana libre. Estaba en el gimnasio cuando recibió una llamada de un compañero desde Madrid. Se le notaba nervioso y le pedía ayuda. Su mujer estaba en casa, en la ciudad herculina, con fuertes dolores, a punto de dar a luz y no podía valerse por sí misma. Él había intentado, sin éxito, ponerse en contacto con los servicios de emergencias desde Madrid. «Yo estaba en otro punto de la ciudad, cogí el coche y me fui rápido para su casa», explica Marcos a ABC sobre lo ocurrido aquella ajetreada mañana del 27 de abril. La historia tuvo un final feliz y ninguno de los protagonistas lo olvidará. Mientras iba de camino,... Ver Más