CSIF denuncia que 6.000 médicos se quedarán sin plaza MIR

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Este lunes comienza el proceso de elección de plaza de médico interno residente (MIR) , de manera que los 15.084 opositores que superaron el examen el pasado enero elegirán ahora en qué especialidad se forman durante los próximos años. Sin embargo, y pese a la falta de profesionales que sufre la sanidad pública, habrá alrededor de 6.000 personas que se quedarán fuera y no podrán continuar, de momento, con su formación, tal como denuncia la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). Son un total de 9.278 las plazas de médicos especialistas que se ofertan en esta convocatoria para los 15.084 opositores que superaron la prueba, según los datos del Ministerio de Sanidad . Estas cifras, dice CSIF, son «insuficientes», puesto que dejan fuera a «prácticamente una promoción entera». El sindicato destaca además lo que ocurre con Medicina Familiar y Comunitaria, una de las especialidades que presenta mayor escasez de profesionales, cosa que queda reflejada en las listas de espera de Atención Primaria. Es la especialidad que más plazas oferta, con 2.544, pero CSIF critica que sean solo 36 puestos más que en la convocatoria anterior, cuando hubo 2.508. Como novedad, este año es el primero en el que los médicos podrán elegir la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias para especializarse, aunque el sindicato también considera «claramente insuficiente» esta cantidad. Por ello, CSIF reclama que «de inmediato» se habiliten más acreditaciones de unidades docentes para Medicina Familiar y Comunitaria, así como un reconocimiento retributivo para los profesionales que ejercen de tutores de los residentes. Estas 6.000 personas que se quedarán sin plaza son, sin embargo, solo el inicio del «cuello de botella» que los médicos auguran ante la reciente homologación de 30.000 extracomunitarios por parte del Ministerio de Ciencia y Universidades. Esta cantidad de convalidaciones en un año, denunciaba la semana pasada la Organización Médica Colegial (OMC), supera por mucho a los médicos egresados de las facultades españolas en el mismo período. Por ello, y para asegurar la calidad de la sanidad y de la atención al paciente, la OMC propone que la homologación del título no se base únicamente en un proceso administrativo, sino que se realice una evaluación sobre los conocimientos prácticos de los profesionales a los que se les convalida el título, como ya se hace en otros países europeos como Alemania, Francia, Reino Unido o Portugal.