Nuestro sistema solar, con sus ocho planetas, podría tener uno más oculto, y la evidencia de su existencia es cada vez más convincente. Un estudio de 2024, llevado a cabo por un equipo internacional de investigadores, ha presentado lo que ellos consideran la evidencia estatistica más sólida hasta la fecha para la existencia de lo que han llamado Planeta 9. Esta conclusión se basa en la observación de objetos lejanos e inestables que cruzan la órbita de Neptuno.Encontrar planetas en otros sistemas es, en algunos aspectos, más sencillo que localizarlos alrededor de nuestro propio Sol. Los astrónomos emplean métodos como el "tránsito", donde observan las caídas de luz cuando un planeta pasa frente a su estrella anfitirona. Ahora bien, en otras ocasiones usan un método que detecta los pequeños tirones gravitacionales que un planeta ejerce sobre su estrella. Gracias a estas dos técnicas, hemos descubierto miles de exoplanetas en las últimas décadas, mientras que el número de planetas en nuestro propio sistema solar ha dependido de otros dos métodos: la observación visual directa y la detección de ligeras perturbaciones en las órbitas de otros objetos. Mientras que Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno fueron avistados a simple vista. En cuanto a Urano, fue descubierto por William Herschel en 1781 tras notar un objeto brillante que se movía en el cielo, y Neptuno fue encontrado gracias a que Urbain Le Verrier observó anomalías en la órbita de Urano que solo podían explicarse por la influencia gravitacional de otro planeta aún más distante.Anomalias orbitales que podrían delatar la existencia de un gran planeta La búsqueda de planetas en nuestro sistema solar podría no haber terminado. Durante el nuevo estudio que empezó en 2024, los investigadores descubrieron que el punto más cercano de la órbita de estos objetos al Sol, conocido como perihelio, se encontraba en un rango de 15 a 40 unidades astronómicas (UA), donde una UA es una distancia entre el Sol y la Tierra. Para desentrañar qué modelo explicaba mejor las órbitas de estos cuerpos, el equipo realizó una serie de simulaciones. Sorprendentemente, encontraron que un modelo que incluye un gran planeta más allá de Neptuno explicaba el estado de equilibrio de estos objetos de manera mucho más efectiva que las simulaciones donde el Planeta 9 no estaba presente. En dicho modelo, los científicos incluso incorporaron otras variables, como la marea galáctica y la influcencia gravitacional de las estrellas.Aunque el studio representa un paso significativo, no permite determinar con precisión donde buscar el Planeta 9. El siguiente paso es usar el Observatorio Vera Rubin para una nueva fase de exploración que promete proporcionar información sobre los confines de nuestro sistema solar, y quizás, finalmente, revelar si realmente existe o no este planeta. El primer estudio fue publicado en The Astrophisical Journal Letters..embed-error { padding: 1rem; background-color: #ffebee; border-left: 4px solid #d32f2f; margin: 1rem 0; }.embed-error p { margin: 0 !important; color: #d32f2f !important; }