El colapso del plan de $500 millones impulsado por la Casa Blanca también marcó el destino final de la aerolínea, que cesó sus operaciones el sábado. Con más de 1.8 millones de asientos programados para mayo, el cierre deja a miles de pasajeros varados y a 17,000 trabajadores sin empleo en la mayor quiebra del sector en 25 años.