El final de la temporada 2025-26 se ha convertido en una pesadilla para Florentino Pérez. El equipo anda a la deriva por segundo año consecutivo, el banquillo está ocupado por un entrenador que ha resultado ser un parche y no seguirá la próxima campaña, y la autogestión del vestuario está provocando episodios insólitos que están erosionando más aún la imagen de un Real Madrid en el que la afición señala al palco y al vestuario por la falta de compromiso. Seguir leyendo....