Un delincuente entró a robar en una tienda de la ciudad argentina de Luján, en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, fue sorprendido y reducido a golpes por un empleado que se acercó sin ser advertido. El malhechor, encapuchado, amenazó a la cajera para que le entregara la recaudación. Mientras esperaba el botín, el repositor del autoservicio le propinó un puñetazo por la espalda. Tras un feroz forcejeo en el suelo, el delincuente fue retenido hasta la llegada de la Policía.