Las relaciones entre ERC y Junts nunca han sido fáciles, pero desde la semana pasada andan especialmente tensas por el choque que hubo en el Congreso por unos comentarios del republicano Gabriel Rufián después de que el partido de Carles Puigdemont tumbara el decreto del alquiler y el consorcio de inversiones. ERC ha intentado este lunes rebajar la tensión y ha negado que haya una crisis abierta entre las dos organizaciones, pero también ha advertido de que no piensa disculparse por las palabras de su diputado. Seguir leyendo....