Guerra de Veneno, de Al Ewing e Iban Coello

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Edición original: Venom War vol. 1 #1-5 (Marvel Comics, 2024)Edición nacional/España: Guerra de Veneno #1-5 (Panini Cómics, 2025)Guion: Al Ewing.Dibujo: Iban Coello, Carlos Nieto.Entintado: Iban Coello, Carlos Nieto.Color: Frank D’Armata.Formato: Grapa. 24-48 páginas. 2,50-3,80 €ANSIEDAD DE SEPARACIÓN«Bienvenidos a la Guerra de Veneno.»Desde el comienzo de la etapa de Donny Cates al frente del personaje de Eddie Brock, a la cual le dedicamos un análisis, los eventos editoriales relacionados con los simbiontes se han convertido en una tradición. De hecho, se ha desarrollado casi toda una franquicia en torno a Veneno y sus derivados, que este año se culminará en Reina de Negro, y que suele aunar los esfuerzos de los equipos creativos de la cabecera de Spiderman, Veneno, Matanza y ahora incluso Knull, entre otras. Durante el quinto volumen de la colección, el que nos ocupa y el primero en el que Al Ewing era uno de los guionistas principales, tuvimos cruces con el evento Red Oscura, uno breve con la serie de Matanza y con Caza Sangrienta. Sin embargo Guerra de Veneno presenta la primera ocasión en la que un evento editorial se centra en torno al simbionte desde Rey de Negro, y de nuevo lo hace con la responsabilidad de culminar toda una etapa.Previamente al evento padre e hijo han permanecido separados durante mucho tiempo. Eddie se ha visto atrapado desde el principio de la etapa en un espacio liminal creado por una versión futura y arrogante de sí mismo, y habitado por otras versiones variadas de sí mismo. Hacia el final de la etapa todas estas versiones se enfrentaban entre sí, con Eddie y sus versiones alternativas alineándose contra el maquiavélico Eddie llamado Meridius, cuando un ataque de Matanza destruye el espacio y les envía de viaje por la corriente temporal. En este instante Eddie se ve atormentado por el conocimiento de que si Dylan llegara a unirse al simbionte el mundo entero sucumbiría ante Veneno, además de dar a Dylan por muerto a manos de Matanza. Por su parte, Dylan se recupera de su letal encuentro con Cletus tras la revelación de que si Eddie se uniera de nuevo al simbionte Veneno se convertiría en un nuevo Knull, junto a su grupo de simbiontes formado por Durmiente, Flexo, Toxina y Duende Rojo. El simbionte Veneno ha huido en solitario convencido de que su presencia solo ha traído desgracia para los Brock y busca refugio en el lugar más seguro que conoce, el armario de Peter Parker.El guion de Ewing es inteligente y desenfrenado, avanzando a un ritmo frenético y atando todos los cabos sueltos que habían quedado durante los 35 números de la serie regular. La estrutura es clara referencia a los eventos de wrestling populares en Estados Unidos y que se han expandido por el mundo, el escenario principal es un ring en el que la guerra titular tiene lugar. Otros personajes van apareciendo y despareciendo según son importantes para la narrativa, con sus secuencias de entrada y salida que no disponen de canción propia únicamente por limitaciones del medio. Esto ayuda a seguir fácilmente la acción, pero es uno de esos eventos que deja mucho para los tie-ins, las entradas y salidas que menciono a menudo se producen desde o hacia estos especiales. El cruce con la colección de Veneno es sin duda esencial para entender la historia, y el enfrentamiento entre Kang y Muerte que anticipaba la etapa se resuelve en el especial de los 4 Fantásticos.Hay un esfuerzo notable en conectar todos los hilos que Ewing había dejado durante la colección, y el resultado es, para mí, bastante satisfactorio. Destaca también la labor del británico con los personajes, sacando a relucir su voz para Eddie y Dylan y además representando bien a otros personajes como Peter. Todo se remata con un tono que combina con acierto el humor y la tensión.El dibujo de la miniserie queda a cargo de Iban Coello, y es en mi opinión su mejor trabajo para la editorial hasta ahora. En estas páginas alcanza unas cotas de calidad y consistencia en la anatomía y expresividad de los personajes sobresaliente, y demuestra su experiencia a la hora de plasmar la viscosidad y elasticidad de los simbiontes. Los colores de Frank D’Armata están dominados por tonos fríos y azulados, y sirven a la perfección para potenciar el trabajo de Coello.En definitiva, una miniserie cuyos problemas surgen de su naturaleza como evento. Ewing cierra una etapa ambiciosa que si bien no ha logrado alcanzar todo su potencial sí que ha puesto de manifiesto algunos de sus puntos fuertes como guionista, con un conocimiento extenso del universo Marvel e historias que saben construir sobre lo anterior con cierta complejidad. Apoyándose en el arte de Coello, el británico logra cerrar la trama con un clímax que cierra los caminos abiertos hasta ahora.Lo mejor• La capacidad de Ewing para conectar todas las tramas.Lo peor• Requiere contexto de varios ‘tie-ins‘.