En un momento de cambio profundo en el mundo digital, muchos se cuestionan el papel de los dispositivos físicos. La IA ha irrumpido como un torbellino y se postula como un nuevo intermediario entre las personas y el acceso a los servicios y aplicaciones. Siempre habrá dispositivos, pero la duda está en cuáles serán y cuántos necesitaremos. Durante el Mobile World Congress ha quedado patente que Samsung, el mayor fabricante de smartphones del mundo, opta por expandir su catálogo en lugar de concentrarlo. Seguir leyendo