Educar a uno o dos hijos ya es, para muchas familias, un verdadero reto lleno de decisiones constantes. Pero hacerlo con más de diez multiplica las dificultades. Sobre esta realidad trata un reportaje reciente de Divinity centrado en Lourdes Álvarez, madre de once hijos y conocida en redes sociales por el perfil «Solo somos 13». Sus hijos tienen entre 30 y 13 años, por lo que lleva más de tres décadas viviendo la maternidad. En ese tiempo, asegura, la forma de educar ha cambiado mucho. «Uy, ha cambiado una barbaridad, ahora es una locura», explica al comparar cómo se criaba antes con la situación actual. Según cuenta en el reportaje, hoy existe más información y más herramientas sobre crianza, pero también más presión sobre las familias. En su opinión, esa acumulación de exigencias hace que muchas madres vean imposible tener más hijos. «De verdad que a mí me parece un ataque a la familia», afirma al hablar de las dificultades que percibe hoy. Lourdes también cree que los cambios sociales han influido en la forma de educar y en cómo afrontan la crianza los padres. En ese contexto, considera que los niños pueden verse afectados por ciertas inseguridades del entorno. «Solo tienes que ver la fortaleza de los niños, el fracaso escolar… tenemos niños flojos», comenta. Más allá de esos cambios sociales, reconoce que ella misma ha evolucionado mucho con los años. La experiencia le ha hecho educar de forma distinta a cada hijo. «He criado de forma diferente a la mayor que a la pequeña, seguramente, porque con la mayor no sabía todo lo que ahora sé». A pesar de todo, Lourdes insiste en que hay algo que no cambia en la educación de los hijos: el papel de los padres y el amor dentro de la familia. «La bomba atómica educativa es que los padres se quieran», sostiene, convencida de que esa unión es la base más importante para educar. «La educación de los niños debe ser cosa de los padres y no se puede delegar», remata.