Correrán ríos de tinta para analizar qué pasó en los momentos previos a la inesperada elección de la diputada zaragozana del PP, María Navarro, como nueva presidenta de las Cortes de Aragón. Pero es complicado llegar a saber si todo formaba parte de un plan atado y bien atado entre el PP y Vox, y que contó con la inestimable colaboración desinteresada de Teruel Existe, o si fue casi una carambola la que hizo que la exconcejala de Hacienda del Ayuntamiento de Zaragoza se alzara como la segunda máxima autoridad de la comunidad autónoma.Seguir leyendo....