La Generalitat y Aena tratan de avanzar en busca de la cuadratura del círculo perfecto que les permita obtener la ansiada luz verde de Bruselas para abordar la ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat. La receta necesaria para convencer a la Comisión Europea supone un complejo engranaje que incluye todo tipo de medidas y variables. Pero en este plan general, existe una idea clave compartida entre el gestor aeroportuario y el seno del Govern catalán: es indispensable demostrar a Europa que la mejora de los humedales que colindan con el aeródromo barcelonés ya está en marcha.Seguir leyendo....