La venta de la sede de la tecnológica estadounidense CrowdStrike en el número 122 de la calle Llull y el traspasado de la torre Diagonal Mar, 'cuartel general' de SAP, ambos edificios en el 22@, han sido la evidencia o pica en Flandes de una tendencia cada vez más marcada: empresas a inversores inmobiliarios han recuperado su interés por las oficinas en el distrito tecnológico de Barcelona, que aún registra una gran desocupación en sus edificios derivada de la 'sobreconstrucción' en los últimos años de más espacios de trabajo de los necesarios, al contrario de lo que ocurre en la vivienda, donde la demanda es claramente superior a la oferta disponible.Seguir leyendo....