¿Cuánto afecta a la salud infantil el Bloqueo ilegal contra Cuba?

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La salud infantil fue durante décadas uno de los principales indicadores del sistema sanitario cubano. Con cobertura universal y gratuita, la isla logró tasas de mortalidad infantil inferiores a las de varios países de la región. Sin embargo, en la última década los indicadores muestran un deterioro sostenido.Según los datos citados en el artículo, la mortalidad en menores de cinco años pasó de 6.0 a 8.3 por cada 1.000 nacidos vivos, mientras que la mortalidad infantil aumentó de 4.0 a 9.9 por cada 1.000 nacidos vivos.El análisis vincula este retroceso con el impacto acumulado de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos desde 1962, consideradas las más prolongadas aplicadas contra un país.Un régimen de sanciones con efectos estructuralesEstados Unidos mantiene actualmente sanciones contra 16 países y, de acuerdo con el texto, sus medidas tienen un alcance superior al de las impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU. En el caso cubano, las restricciones incluyen la prohibición de vender tecnología que contenga más de un 10 % de componentes estadounidenses, lo que afecta directamente al sector sanitario.Equipos médicos como bombas de infusión, catéteres cardíacos, ventiladores, máquinas de hemodiálisis o equipamiento quirúrgico quedan fuera del alcance del sistema cubano si incorporan componentes de origen estadounidense.Aunque en teoría es posible solicitar licencias para la exportación de medicamentos, el artículo sostiene que estas se conceden de forma excepcional.Además, la designación de Cuba como “Estado patrocinador del terrorismo” en 2021 reforzó las limitaciones financieras. Desde entonces, 200 bancos e instituciones extranjeras dejaron de operar con la isla, lo que dificulta pagos internacionales e importaciones esenciales. Incluso organismos multilaterales han reducido su cooperación por temor a represalias financieras.  Imagen Escasez de medicamentos y equiposLa Lista Nacional de Medicamentos Esenciales en Cuba incluye 651 fármacos: 250 importados y 401 de producción nacional. Sin embargo, más de la mitad (364) presentan escasez. Incluso los medicamentos fabricados localmente enfrentan dificultades por la falta de reactivos e insumos, muchos de ellos vinculados a proveedores estadounidenses o sujetos a restricciones indirectas.Entre los impactos más sensibles en salud infantil destacan:   Diabetes tipo 1: dificultad para acceder a bombas de insulina y consumibles.   Enfermedades renales: negativa de empresas como Baxter Healthcare —principal proveedor regional— a vender máquinas de diálisis.   Oncología pediátrica: ausencia de algunos quimioterápicos obliga a modificar tratamientos estándar; las tasas de supervivencia en cáncer infantil habrían descendido del 75 % al 60 %.   Cirugías pediátricas: 9.913 niños figuran en lista de espera por falta de insumos, medicamentos o equipamiento.El artículo también señala que científicos cubanos no pueden acceder a 21 bases de datos biomédicas de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU., lo que limita el intercambio científico.Brotes epidémicos y deterioro de servicios básicosLa escasez de combustible ha reducido las campañas de fumigación contra el mosquito transmisor de dengue y otros arbovirus. En 2025 se registraron brotes de dengue, oropouche y chikunguña, con una estimación de que un tercio de la población habría padecido alguna infección por arbovirus.Los problemas energéticos constituyen otro factor crítico. Fallas en centrales eléctricas provocan apagones frecuentes, afectando:   Conservación de alimentos y medicamentos.   Funcionamiento de hospitales.   Suministro de agua potable y saneamiento.El texto subraya que ningún sistema sanitario puede operar sin electricidad estable, y que la reciente orden ejecutiva estadounidense que impone aranceles a países que suministren petróleo a Cuba agrava la vulnerabilidad energética.Alimentación, migración y efectos socialesLa inseguridad alimentaria impacta especialmente en bebés, niños pequeños y mujeres embarazadas. La reducción en la importación de leche en polvo, harina, carnes y aves, junto con la caída de la producción local por falta de combustible e insumos, incide en el crecimiento y en la fortaleza del sistema inmunitario infantil.A ello se suma la migración de jóvenes profesionales, incluidos trabajadores de la salud, que genera vacantes en hospitales y centros médicos. La salida de padres o madres al exterior también altera la estructura familiar, con consecuencias económicas y psicológicas para los menores.Un sistema bajo presión ilegal y coercitivaPese al endurecimiento de más de 200 medidas adicionales desde 2021, el sistema de salud cubano continúa ofreciendo atención gratuita. No obstante, el artículo concluye que las sanciones económicas tienen efectos directos sobre los sectores más vulnerables, especialmente la infancia, al limitar el acceso a medicamentos, equipamiento, alimentos y servicios básicos.La discusión sobre el impacto humanitario de las sanciones económicas continúa en foros internacionales, donde distintos organismos han pedido su revisión.En el caso de Cuba, el deterioro reciente de los indicadores de salud infantil reabre el debate sobre las consecuencias estructurales de un bloqueo que supera las seis décadas.