Analistas no descartan que la inflación en México siga aumentando, y para la primera quincena de marzo la no subyacente se ubique en 3.7% anual y la inflación general a 4.3% en el mismo periodo, ante el incremento de los precios de los energéticos y algunos alimentos.LEE ADEMÁS: Cómo invertir tu dinero sin ser experto: consejos de Banorte paso a pasoLo anterior, toda vez que los primeros sirven para la elaboración de fertilizantes lo que estaría por encarecer el proceso de cultivo de productos agrícolas y de granos para alimentar ganado; y en cuanto a los segundos, no se descarta el alza del precio internacional del maíz que es utilizado para la producción de etanol.“Los precios al consumidor en México para el gas LP, gas natural y gasolina de alto y bajo octanaje son sensibles a las variaciones en precios del mercado internacional de materias primas“, alerta un documento del área de Análisis de Grupo Financiero BASE, que encabeza Gabriela Siller.Agrega que, si bien el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un acuerdo para que el precio de la gasolina magna no suba de 24 pesos por litro, esto se puede lograr a través de subsidios a mayoristas, la disminución del IEPS a combustibles o reduciendo el margen de los distribuidores. No obstante, alerta de afectaciones a las finanzas del país que, como ha sido en otros años, podría alcanzar los 175,000 millones de pesos.Observa que en años como 2018, 2021 y 2023, el estímulo otorgado fue en promedio 30%, con lo que los ingresos por IEPS representaron solamente 3.5% de los ingresos presupuestarios, lo que significó dos puntos porcentuales por debajo del 5.5% promedio observado en años con bajo estímulo como 2020, 2024 y 2025.“Si el 2026 fuera un año similar, que en promedio se otorgaran estímulos al 30%, se podrían perder cerca de 175 mil millones de pesos en ingresos presupuestarios. Sin recortes al gasto, esto podría inflar los requerimientos financieros del sector público a 4.6% del Producto Interno Bruto (PIB), por encima del 4.1% estimado en el presupuesto del 2026“, señala el análisis de BASE.Y si se aplica un estímulo más alto como en 2022, del 90% del IEPS, señala que el déficit subiría a 5.3% del PIB. Esto haría que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público subiera de 51.7% del PIB en 2025 a 54.3% en 2026, por encima del 52.3% planeado y la deuda bruta subiría de 55.9% en 2025 a 59.3% en 2026, por encima del 57.4% considerado.De su parte, el economista en Jefe de BBVA México, Carlos Serrano estimó que los efectos del conflicto en Medio Oriente serán acotados, aunque lo condicionó a la duración que tenga el mismo, y estimó que el aumento del precio del petróleo observado en fechas recientes, retornará a su nivel previo al conflicto.TAMBIÉN PUEDES LEER: Profeco impulsa demanda colectiva contra Walmart por cancelación de compras“Creemos que es difícil pensar que Estados Unidos vaya a un conflicto de muy larga duración donde podría haber disrupciones importantes en los precios del petróleo. De ahí que nuestro escenario base, para los precios del petróleo este aumento importante que vimos en el primer trimestre, después se irá moderando a medida que se normalice la producción y el tráfico de petróleo en el estrecho de Ormuz“.Para México, descartó que se pudiera tener un efecto de inflación alto, y que contrario a otros países, donde el precio de la gasolina está al alza, “aquí se ha optado por una estrategia de no suavizar los precios cuando estuvieron muy bajos el año pasado, y cuando han estado altos, no los han subido”. Estimó que los incrementos podrían ser en el precio del gas natural.The post Analistas esperan mayor inflación por alza del precio de energéticos first appeared on Ovaciones.