Mientras el Camp Nou sigue rodeado de andamios que hacen pensar en un futuro glorioso cuando el feudo azulgrana esté terminado, entre sus pasillos la historia se mantiene. Sigue habiendo la misma aura de las grandes noches europeas vividas, las victorias celebradas y, por qué no, de las derrotas dolorosas que han marcado épocas. Porque reconstruirse y mirar hacia el futuro no impide que se eche un ojo de vez en cuando al pasado. Modernizarse no implica abandonar la tradición, los orígenes y la historia. A esos futbolistas que han significado tanto para el club azulgrana.Seguir leyendo....