Noche de bodas 2 tenía un problema complicado de origen: contar una historia en el mismo universo, sin parecer innecesaria. Que lo era, al menos desde el punto de vista de agregar más información a la historia. Eso debido a que la película original tuvo un final cerrado y perfecto. Uno, además, que los directores Guy Busick y R. Christopher Murphy remataron con una secuencia épica y sangrienta que cierra la película sin dejar nada por fuera. Con Grace MacCaulley (Samara Weaving), cubierta de sangre luego de luchar y ganar la batalla contra los parientes políticos que intentaron asesinarla, no parecía haber mucho que contar. En especial, porque la premisa de la sobreviviente no tenía fisuras. Mucho más, cuando haber sobrevivido a la familia Le Domas y a su ritual homicida disfrazado de juego no dejaba lugar a medias tintas. Por lo que el cierre de Grace, triunfante frente a la casa en llamas y con cuerpos por todas partes, añadía toda la información necesaria. ¿Qué más podría contarse? De modo que los directores toman una decisión curiosa. Tomar toda la idea de un ritual de élites con tintes sobrenaturales y llevarla a una escala mundial. Por lo que la trama ya no se conforma con un duelo familiar en una mansión; ahora propone algo mucho más grande, casi absurdo en su escala. El que gana se convierte en el líder a las sombras en el planeta entero. Para una decisión semejante, los realizadores toman el guion de Guy Busick y el propio R. Christopher Murphy y lo rediseñan desde el exceso. Si antes era una víctima, ahora serán dos. Si en la anterior era una cacería perpetrada por una familia sádica y cruel, ahora son varias. Y la icónica 2019 insinuaba que había una especie de corporación mundial que se sostenía sobre una conspiración siniestra; ahora se muestra a detalle. Esta fórmula de aumentar la apuesta el doble y hasta el triple funciona porque Noche de bodas 2 no le tiene miedo al ridículo y al exceso. Mucho menos, a exagerar y burlarse de sí misma. Por lo que el resultado es una película que roza la autoparodia, pero que jamás pierde su carácter como slasher brutal. Contar una historia macabra al detalle en ‘Noche de bodas 2’De hecho, desde su primera escena, Noche de bodas 2 deja claro que su objetivo no es contar algo nuevo, sino mostrar más del universo principal. Porque comienza minutos después de la escena final de la original y sigue a Grace mientras abandona la mansión en ruinas, creyendo que lo peor quedó atrás y que, creyéndose a salvo, apenas alcanza a desplomarse en una ambulancia. Pero lo siguiente que ocurre es una serie de situaciones que apuntan a que la funesta experiencia que vivió está lejos de terminar. Por lo que cuando Grace despierta en una cama de hospital, esposada y confundida, la trama explora el día después de cualquier slasher. En este caso, las consecuencias del desastre de la familia Le Domas. La policía exige respuestas sobre una montaña de cadáveres y una casa reducida a cenizas. A su lado aparece su hermana, Faith (Kathryn Newton), con quien Grace mantiene una relación distante. Gracias a la recién llegada, la película logra narrar lo ocurrido la noche anterior para que el público vuelva a situarse en el tablero. Una decisión ingeniosa y bien pensada, que evita situaciones como en la reciente Scream 7, en la que explicar docenas de detalles se vuelve un obstáculo en la fluidez del argumento. Pero el guion de Noche de Bodas 2 es más rápido al plantear su propio universo, sin necesidad de sobreexplicarse. En el proceso también introduce una idea clave: la pesadilla de Grace no fue un incidente aislado. La familia Le Domas tampoco era un grupo excéntrico con problemas de herencia. Formaba parte de algo mucho más grande. Mucho más retorcido. Y ahora, tanto Grace como su hermana deberán enfrentar no solo morir como parte de una cacería absurda, siniestra y violenta. También, evitar que el mal se extienda por el mundo. La élite del infiernoUno de los puntos más altos de Noche de bodas 2 es el hecho de que sabe que está muy cerca de ser una fábula ridícula sobre el poder. Por lo que, en lugar de sobrecargar la trama contando reglas y giros sobre el mundo a la sombra de la élite, muestra a sus líderes. Por un lado, Chester Danforth (David Cronenberg), una figura que parece salida de una mezcla entre magnate tecnológico y villano de cómic. Su poder es tan exagerado que la película decide presentarlo con un chiste brillante. Mientras observa un noticiero sobre un conflicto bélico, hace una llamada telefónica casual. Segundos después, la televisión anuncia un alto el fuego en tiempo real. Es una broma elegante que explica todo sin discursos. Danforth mueve hilos a escala global. Y los mueve a un nivel impensable de influencia que la película explotará en adelante. Por lo que cuando Danforth descubre que Grace sobrevivió a la masacre de los Le Domas, envía un mensaje breve a un misterioso chat grupal: “La partida comenzó”. Pero Noche de bodas 2 de nuevo sorprende porque no intenta crear al villano definitivo, sino más bien preparar el terreno para los que son peores que él. Algo que queda claro cuando el personaje es asesinado por sus hijos gemelos: Titus Danforth (Shawn Hatosy) y Ursula Danforth (Sarah Michelle Gellar). Por lo que el argumento muestra algo obvio: esta no es una película de malvados que intentarán asesinar a dos víctimas incautas. Antes que eso, son miembros de una hermandad violenta que debe ofrecer sacrificios a lo sobrenatural.Un giro interesante para ‘Noche de bodas 2’ Claro está, reimaginar universos más grandes a partir de una premisa pequeña no es un experimento novedoso en el cine de género. La saga John Wick, que comenzó como la historia de un asesino cuyo lado más salvaje se despierta luego que disparen a su perro, es un buen ejemplo. De esa premisa simple, el universo creció hasta crear toda una dimensión de ritos, tradiciones y folclore que, aunque exagerado, sostiene la saga. Algo parecido podría decirse de Noche de bodas 2, que en 2019 contó una historia de psicópatas amparados por la impunidad de la riqueza. Pero ahora, la premisa se expande hacia oficinas de gobierno, corporaciones y estamentos de poder en todo el mundo. La película lo explica mostrando quiénes recibieron el mensaje del misterioso Danforth. Se trata de líderes de distintas dinastías ricas que comparten un secreto común. Todos pertenecen a un círculo oscuro que mezcla poder económico, rituales extraños y los crímenes que ocurren en una competencia despiadada. Pero más interesante todavía: La supervivencia de Grace activó una cláusula insólita. Cualquiera que logre resistir la próxima noche podrá reclamar el puesto que ocupaba Danforth. El premio no es dinero ni prestigio. Es algo más grande. Control total sobre el mundo. Con ese único giro, la trama reconfigura todo lo que vendrá después, por más absurdo y raro que parezca. Una secuela rara, loca y brillante para una cinta icónicaLo siguiente que ocurre es que Grace y Faith son drogadas y trasladadas a una enorme propiedad perteneciente a los Danforth. Y aunque en cierta forma la película repite el esquema de un grupo de dementes armados hasta los dientes que persiguen a una víctima, logra que sea emocionante. También, sin perderse en tecnicismos sobre la competencia. Aquí, el punto es sobrevivir o matar, algo que se vuelve cada vez más cuesta arriba a medida que todo el escenario se vuelve más brutal. Claro está, la expansión del universo trae ventajas y problemas. El espectáculo es más grande, aunque la historia pierde parte de la simplicidad que hacía tan eficaz a la primera película. Con tantos personajes, la narrativa se dispersa. Pero a pesar de eso, el argumento es lo suficientemente hábil para volverse una confusión de muertes y miembros desmembrados. Al final, Noche de bodas 2 no intenta hacer más interesante la pregunta sobre quién ganará una competencia semejante. El verdadero placer proviene de observar cómo este club de privilegiados se devora entre sí. Y en ese sentido, la película entiende perfectamente su atractivo. Ver a los monstruos con rostro humano tropezar con su propio juego produce una satisfacción curiosamente reconfortante. Pero al final, la cinta es mucho más que la versión más cruel del tropo eat the rich. Es una sátira terrorífica sobre el poder disfrazada de comedia. Lo mejor de esta película es sorprendente. Seguir leyendo: ‘Noche de bodas 2’ (★★★★☆) es una secuela que nadie pidió, pero es entretenimiento puro