Después de arrasar en las urnas a su candidato opositor, con más de las dos terceras parte de los votos, Joan Laporta tiene por delante un cuarto y último mandato, más que ilusionante. El voto mayoritario del ‘soci’ tuvo presente la valentía, en tiempos de escasos recursos económicos, para hacer frente a una situación límite, que amenazaba a la ruina. Así como el éxito en la parcela deportiva con la elección de Hansi Flick para dirigir la nave del primer equipo, donde Jan volvió a mostrar su buena intuición a la hora de elegir entrenador, tal como había demostrado con Frank Rijkaard y Pep Guardiola. El liderazgo del alemán, junto a la formación de un equipo repleto de jóvenes talentos con el sello inconfundible de La Masia, hacen que el barcelonismo rebose dosis de alegría y más con las efusivas celebraciones de su presidente en sus desmedidas celebraciones, hasta altas horas, en su victoria en las urnas. wf_cms.rss.read_more]]>