Era la primera ocasión en que hablaban por teléfono desde el arranque del año. Y ello, pese a la gran cantidad de temas de mutuo interés que habían surgido en los dos meses y medio transcurridos desde entonces, incluyendo la detención de Nicolás Maduro y el asesinato del ayatolá Alí Jameneí, líderes respectivos de Venezuela e Irán, dos de los principales aliados que aún le quedan al Kremlin en América Latina y Oriente Medio.Seguir leyendo....