Kiko Matamoros y Makoke han protagonizado un reencuentro ocho años después de su separación. Pero, lejos de ser una reunión conciliadora, lo han hecho en el lugar en el que nadie, empezando por una pareja divorciada, querría verse: los juzgados. Porque hoy, 18 de marzo, ha comenzado el juicio por un presunto delito de ocultación de patrimonio que ha sentado a estos dos mediáticos nombres ante el tribunal. Ha sido un cara a cara bastante «desagradable», tal y como ha declarado la propia Makoke por razones obvias, pues la Fiscalía les ha demandado por un presunto delito de «alzamiento y ocultación de bienes», por los que ha pedido prisión para ambos. La Fiscalía solicita para Kiko Matamoros cinco años y medio de cárcel y un pago a Hacienda de 636.000 euros. Para su exmujer, acusada de supuesta «cooperadora necesaria» para sostener el presunto el fraude, se piden cuatro años y tres días de prisión junto a un pago de 471.900 euros. Según el Ministerio Fiscal, Kiko Matamoros habría diseñado una estrategia para evitar pagar sus deudas con el fisco español para poder continuar con su lujoso tren de vida. También está en juego el lujoso chalet de Pozuelo de Alarcón que habitaron en su día. Según la denuncia, pusieron la propiedad a nombre de Makoke para evitar que Hacienda actuara en contra de su exmarido. Makoke ha sido la primera en llegar al juicio oral celebrado este miércoles en la Audiencia Provincial de Madrid. Lo ha hecho con un rostro serio y cargado de tensión que ha intentado disimular con las siempre recurrentes gafas con lentes oscuras. Ha preferido guardar silencio a pesar de las preguntas de los muchos periodistas agolpados a las puertas del juzgado y todo lo que ha dicho ha sido: «Estoy tranquila, gracias». Antes, en el programa 'Fiesta', donde colabora, sí había hablado. «Yo respeto a la justicia y así lo he hecho siempre», decía antes de añadir: «Es un tema desagradable y que me da vergüenza. Me da muchísima vergüenza estar en esos titulares... Estoy tranquila porque tengo mi verdad y confío plenamente en la justicia». La colaboradora de televisión no ha llegado sola a la Audiencia Nacional, sino que junto a ella caminaba quien está siendo su gran apoyo en estos tiempos tan difíciles para ella. Es su novio, Gonzalo. También aparecía por allí Javier Tudela, hijo de Makoke, quien lleva un año complicado después de avanzarse la enfermedad de su pareja, precisamente el motivo que obligó a la ex de Kiko Matamoros a aplazar la boda con su novio, sin que por el momento haya fecha a la vista para su celebración. Solo unos minutos después llegaba Kiko Matamoros, quien sí se ha parado a hablar con la prensa durante unos breves instantes. «Tengo ganas de que se sepa la verdad de todo», ha asegurado a los periodistas antes de entrar en los juzgados, verse cara a cara con Makoke y responder a las preguntas de la Fiscalía y el juez. Se han sentado en primera fila y separados por una silla.