Se realiza un primer estudio empírico sobre el seguimiento de la descomposición de las colillas de cigarrillos durante una década completa y los resultados son muy significativos para el medioambiente.Las colillas de los cigarrillos son elementos de alto impacto en el medioambiente. Imagen PXHERE.comLas colillas de cigarrillos (CC) son el residuo global más común y representan un peligro ambiental a largo plazo debido a su lenta descomposición y la liberación de sustancias tóxicas. Un nuevo estudio ofrece la primera investigación exhaustiva sobre la descomposición de las CC durante una década, analizando la pérdida de masa, las transformaciones químicas, la dinámica microbiana y la ecotoxicidad en diversas condiciones ambientales. Impacto ambiental de las colillasLa descomposición sigue un proceso multietapa: una rápida pérdida de masa inicial es seguida por una fase lenta y prolongada debido a la resistencia del filtro de acetato de celulosa. Sin embargo, en condiciones ricas en nitrógeno, las CC experimentaron una pérdida de masa significativa, alcanzando hasta un 84 % en diez años, lo que se relacionó con una extensa degradación del acetato de celulosa. Cabe destacar que las evaluaciones de ecotoxicidad revelaron un pico inicial inmediatamente después de fumar y un segundo pico durante la etapa intermedia de descomposición, lo que subraya los riesgos ecológicos persistentes asociados con las CC envejecidas.La primera etapa de descomposición ocurre con relativa rapidez. Durante las primeras semanas, las colillas de cigarrillos pierden parte de su masa a medida que los compuestos solubles y las capas exteriores comienzan a descomponerse.Sin embargo, a esta fase inicial le sigue un largo período de degradación extremadamente lenta. La razón principal reside en la estructura del propio filtro. Las fibras de acetato de celulosa se modifican químicamente para aumentar su durabilidad y capacidad de filtración, lo que también las hace resistentes al ataque microbiano.En entornos con poca actividad biológica, como superficies urbanas o sustratos pobres en nutrientes, el proceso de degradación se estabiliza rápidamente. En estas condiciones, incluso después de 10 años, las fibras del filtro permanecen prácticamente intactas.En condiciones más favorables, como suelos ricos en materia orgánica y comunidades microbianas, la descomposición se produce de forma más extensa. En estos entornos, los microorganismos pueden colonizar el material filtrante y transformar gradualmente su estructura.Tras 10 años, la pérdida de masa máxima observada alcanzó aproximadamente el 84%, lo que indica que una fracción sustancial del material original aún permanecía en el suelo. Sin embargo, en entornos urbanos, la degradación solo alcanzó alrededor del 52%, quedando casi la mitad del material filtrante. Los filtros de los cigarrillosEn conjunto, los resultados demuestran que los filtros de cigarrillos se comportan de manera muy diferente a los materiales diseñados para la biodegradación.Artículo relacionadoLos filtros de cigarrillos son una fuente subestimada de contaminación por microplásticosEn lugar de desaparecer en cuestión de meses o pocos años, persisten en el medio ambiente mediante procesos de transformación lentos y complejos. Con el tiempo, se fragmentan, interactúan con los minerales del suelo y se incorporan a la matriz del suelo, al tiempo que siguen ejerciendo efectos ecológicos medibles.Esta investigación ofrece información crucial sobre el destino ambiental y el impacto de este contaminante generalizado, destacando la necesidad de desarrollar estrategias de mitigación efectivas.ReferenciaGiuliano Bonanomi et al, Long-term cigarette butts' decomposition over 10 years reveals multi-stage microbial, chemical, and toxicological transformations, Environmental Pollution (2026). DOI: 10.1016/j.envpol.2026.127944