Hubo un tiempo donde el ciclismo era un mundo de escarabajos’ y nunca el término se vio o escribió como palabra despectiva. Hasta una vez ocurrió que el gran Gabriel García Márquez se puso el mono de enviado especial y cubrió la Vuelta a Colombia para los lectores del diario El Universal’ y narró las hazañas de Ramón Hoyos, uno de los primeros astros del ciclismo de su país.Seguir leyendo....