En las negociaciones para la extensión de su tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, México busca algo que escasea profundamente en el mundo de Donald Trump: certeza. Las mesas de discusión bilaterales (Canadá aún no se une a la negociación), que se iniciaron esta semana, forman parte de una revisión programada a los 6 años de vigencia del acuerdo. Pero las conversaciones son todo menos rutinarias. El Gobierno del estadounidense ha amenazado más de una vez con aranceles que quiebran los términos del pacto.Seguir leyendo....