Cuando Federico Santiago Valverde Dipetta se benefició de un rechace que le dejó el balón franco en el área del Atlético, se puede ver en la repetición a Vinicius, a su lado, dando pasitos atrás tratando de desaparecer, haciendo un gesto de “tú, tú”. Pudiendo ofrecerse para rematar a puerta vacía, Vinicius vio tal alucinación en la potencia y determinación de Valverde que entendió que la mejor decisión era sacarse de en medio. Es probable que hasta le diese miedo. En este momento de la temporada, si el uruguayo arranca como un tren de mercancías, es mejor que se escondan hasta los compañeros. Buscó él solo el secundo gol y se quedó un balón perralleiro que machacó a la red. Y en esas estaba, jugando un partidazo, cuando en el 76 el árbitro lo mandó a la ducha con una de esas rojas que se sacan cuando uno no sabe lo que lleva en el bolsillo. Si le llega a sacar el recibo de la luz, le obliga a pagársela. Seguir leyendo