Trump responde al Papa León XIV: no quiero un alto al fuego

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(ZENIT Noticias / Washington, 22.03.2026).- Desde la ventana del Palacio Apostólico con vistas a la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV pronunció un mensaje el quinto domingo de Cuaresma, 22 de marzo. Sus palabras resonaron como una acusación moral: la guerra, afirmó, es «un escándalo para la humanidad» y «un clamor a Dios».El llamamiento del Papa no fue abstracto. Habló de «víctimas indefensas» e insistió en que el sufrimiento de quienes se ven atrapados en conflictos —especialmente en Oriente Medio— no puede considerarse distante ni aislado. «Lo que les afecta afecta a toda la humanidad», advirtió, presentando la guerra no solo como un fracaso geopolítico, sino como un colapso ético compartido. Su insistencia en el «diálogo sincero» y el «respeto a la dignidad humana» como el único camino viable refleja una línea de larga tradición en la doctrina social católica, pero su tono denotaba urgencia más que una mera repetición.Este llamamiento se produce en un momento en que los acontecimientos sobre el terreno apuntan en una dirección radicalmente distinta. Al otro lado del Atlántico, Donald Trump ha rechazado públicamente la idea misma de un alto el fuego en el conflicto en curso con Irán. Al ser preguntado sobre el llamamiento del Papa —emitido el 15 de marzo— a un cese inmediato de las hostilidades y a la reanudación del diálogo, el presidente estadounidense fue tajante: «Podemos hablar, pero no quiero un alto el fuego».El razonamiento de Trump pone de manifiesto un cálculo estratégico que entra en conflicto con el marco moral del Vaticano. Según su evaluación, la capacidad militar de Irán ha sido desmantelada de facto. Describió un país despojado de poder naval y aéreo, carente de infraestructura defensiva básica como radares y sistemas antiaéreos, y privado de liderazgo tras los ataques selectivos. En tal contexto, argumentó, detener las operaciones militares sería prematuro, si no contraproducente.«I don’t want to do a ceasefire.» – President Trump was asked what he had to say to Pope Leo, who has recently called for a ceasefire in the Middle East. The US President said he was open to dialogue but «you don’t do a ceasefire when you’re literally obliterating the other… pic.twitter.com/LlRi3mpyCM— EWTN News Nightly (@EWTNNewsNightly) March 20, 2026El conflicto se intensificó drásticamente el 28 de febrero, cuando ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel alcanzaron objetivos iraníes. Teherán respondió con ataques a bases estadounidenses e israelíes, ampliando la confrontación y profundizando la inestabilidad regional.Más allá de los cálculos militares y políticos, la guerra ha tenido consecuencias inmediatas para la vida civil y religiosa. Las rutas de peregrinación católicas en la región se han visto interrumpidas y las comunidades cristianas locales han sufrido evacuaciones repentinas, lo que subraya las consecuencias humanitarias más amplias, a menudo eclipsadas por los discursos estratégicos.Trump ha dado a entender que la campaña podría continuar con el objetivo explícito de impedir que Irán reconstruya sus capacidades. En una entrevista del 20 de marzo, sugirió que incluso una década de reconstrucción por parte de Irán sería insuficiente para compensar el nivel actual de destrucción; sin embargo, planteó la presión continua como necesaria para garantizar la seguridad a largo plazo.En este contexto, el llamado del Papa adquiere una dimensión claramente contracultural. No se trata simplemente de una súplica por la desescalada, sino de un desafío a la lógica imperante de la victoria total. Al enfatizar la oración, el diálogo y la dignidad intrínseca de toda vida humana, León XIV articula una visión que se resiste a la reducción del conflicto a métricas de éxito militar.Sin embargo, el contraste no es simplemente entre ideales y pragmatismo. Revela una divergencia más profunda en la comprensión de la paz: como producto de la reconciliación negociada o como resultado del uso decisivo de la fuerza.De regreso en la Plaza de San Pedro, el Papa concluyó su discurso con un gesto alejado de la geopolítica. Al saludar a los peregrinos de todo el mundo, señaló el Maratón de Roma que se celebraba ese día, describiéndolo como «un signo de esperanza». En el ámbito deportivo, sugirió, aún existe la capacidad de fomentar la inclusión, la solidaridad e incluso una forma de apertura espiritual.Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace.The post Trump responde al Papa León XIV: no quiero un alto al fuego appeared first on ZENIT - Espanol.