Gasolineras de Venezuela, en alerta tras nuevo esquema de gasolina premium. FOTO. Generada con IAEl mercado de combustibles en Venezuela vuelve a estar en el centro del debate económico tras la implementación de un nuevo esquema para la venta de gasolina premium. Le puede interesar: Economía colombiana podría quedarse sin gasolina antes de 2027: así van las proyeccionesEn un país históricamente marcado por los subsidios energéticos, cualquier ajuste en la comercialización del combustible tiene implicaciones directas sobre el consumo, la operación de las estaciones de servicio y la dinámica del sector hidrocarburos. En marzo de 2026, Petróleos de Venezuela (PDVSA) puso en marcha un plan piloto para la distribución de gasolina Súper Premium de 97 octanos, dirigida a vehículos de alta gama y motores de alto rendimiento. Aunque la medida busca diversificar la oferta y ajustar el mercado a estándares internacionales, su implementación ha generado alertas dentro del sector gasolinero por la falta de lineamientos claros y el impacto operativo inmediato. La gasolina de 97 octanos corresponde a un combustible de alto desempeño, caracterizado por su elevada capacidad para evitar la detonación anticipada en el motor. Está especialmente formulada para vehículos con motores de alta compresión o de tipo deportivo, ya que el nivel de octanaje refleja su habilidad para soportar mayores presiones dentro del cilindro sin que la combustión se produzca de manera prematura. De acuerdo con Óscar Prosperi, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Empresarios de Hidrocarburos de Venezuela (Fenegas), el plan piloto contempla una cobertura inicial limitada. “Este plan piloto contempla 10 estaciones en Caracas y dos estaciones aproximadamente por estado en el eje central: Aragua, Carabobo y Lara”, explicó en declaraciones recogidas por Unión Radio, medio de Venezuela. Sin embargo, más allá de la cobertura, el principal foco de preocupación está en el esquema de cobro. Prosperi señaló que PDVSA ha exigido que la nueva gasolina se pague en divisas, una medida que introduce cambios relevantes en un mercado donde el subsidio y los precios regulados han sido la norma durante décadas. “Se está cobrando en divisas y eso ha sido una obligación por parte del Ejecutivo y de la estatal petrolera, pero no han dado absolutamente ninguna documentación o escrito donde se indiquen de esas exigencias”, afirmó al citado medio venezolano. Un cambio en un mercado de gasolineras históricamente subsidiado El anuncio ocurre en un contexto donde Venezuela mantiene uno de los precios de gasolina más bajos del mundo. Según datos de Global Petrol Prices, el combustible en el país se ubica alrededor de US$0,132 por galón (unos US$0,035 por litro), muy por debajo del promedio global de aproximadamente US$4,92 por galón. Este diferencial ha sido posible gracias a las vastas reservas petroleras del país. De acuerdo con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Venezuela posee más de 300.000 millones de barriles de reservas probadas, lo que la posiciona como líder mundial en este indicador. Lea también: Así está el precio de la gasolina en Venezuela frente a Colombia y el resto del mundo El efecto inmediato del plan piloto ha sido significativo para las estaciones de servicio. Prosperi advirtió que algunas gasolineras han registrado caídas drásticas en sus volúmenes de venta tras la implementación del nuevo esquema. “Una estación de servicio en Caracas que vendía en promedio un millón de litros, bajó a 2.000 litros mensuales, una reducción de más del 90 %”, aseguró el directivo gremial. Este descenso evidencia una posible resistencia del mercado frente a precios en divisas o a la segmentación del combustible, especialmente en un entorno donde el poder adquisitivo sigue siendo limitado y donde el consumidor está acostumbrado a precios altamente subsidiados. Además, la falta de comunicación oficial ha generado incertidumbre operativa. “No hay absolutamente nada oficial, nada, no nos han dado ninguna comunicación oficial”, reiteró Prosperi, subrayando la necesidad de mayor claridad regulatoria. Ante este escenario, Fenegas ha solicitado reuniones con el Ejecutivo para revisar el alcance del plan piloto y buscar ajustes que mitiguen el impacto. Entre las propuestas del gremio se encuentra la homogenización del sistema de estaciones de servicio. Según Prosperi, la idea es “que todas las estaciones de servicio puedan y vendan los dos productos”, lo que permitiría mayor flexibilidad tanto para operadores como para consumidores. Asimismo, el gremio plantea una transformación en el esquema de subsidios. En lugar de mantener mecanismos como la huella digital, proponen migrar hacia un subsidio directo al consumidor. “Pensamos que el subsidio ya no debe ser vía huella digital, sino que debería ser un subsidio directo al consumidor en dinero efectivo en su cuenta patria”, explicó. El desarrollo de este plan piloto será clave para definir el futuro del mercado de combustibles en Venezuela. La coexistencia de gasolina subsidiada y premium en divisas podría marcar el inicio de una transición hacia un modelo más segmentado, con implicaciones en la estructura de precios, la demanda y la operación de las estaciones. Puede interesarle: Lo que se puede comprar en subastas digitales con descuentos de hasta 30 % No obstante, el éxito del esquema dependerá de factores críticos como la claridad regulatoria, la capacidad de adaptación del consumidor y la coordinación entre el Estado y el sector privado. “El sector gasolinero siempre ha estado alineado a las políticas económicas del Estado, pero en estos momentos esas políticas están afectando no solamente al sector gasolinero, sino también al público consumidor”, concluyó Prosperi en declaraciones al medio venezolano.