La Enciclopedia Británica ha presentado una demanda contra OpenAI por el uso sin autorización de su contenido en ChatGPT y otras herramientas de IA. La casa matriz de la histórica publicación, Encyclopædia Britannica, Inc., acusa a los de Sam Altman de copiar cerca de 100.000 artículos y de "canibalizar" su tráfico web al ofrecer resúmenes de su contenido.La demanda se oficializó el pasado viernes ante un tribunal neoyorquino. De acuerdo con la Enciclopedia Británica, OpenAI ha copiado grandes volúmenes de su contenido (y de los diccionarios de su subsidiaria Merriam-Webster) sin tener el permiso para hacerlo, y sin brindar la compensación correspondiente.De acuerdo con la Enciclopedia Británica, herramientas como ChatGPT se aprovechan de sus contenidos confiables y de alta calidad para ofrecer respuestas que son copiadas textualmente de la fuente original. Pero no solo eso, sino que sus resúmenes creados con IA también afectan las visitas a su sitio web, lo que se traduce en una importante pérdida de ingresos económicos."Según la información disponible, ChatGPT ha copiado y sigue copiando a gran escala el contenido protegido por derechos de autor de los demandantes, tanto para entrenar los modelos LLM que lo impulsan como para complementar o fundamentar su base de conocimientos, incluso mediante el uso de un modelo de generación aumentada por recuperación (RAG). Posteriormente, ChatGPT proporciona respuestas narrativas a las consultas de los usuarios que a menudo contienen reproducciones, resúmenes o versiones casi textuales del contenido original, incluidas las obras protegidas por derechos de autor de los demandantes".Fragmento de la demanda de la Enciclopedia Británica contra OpenAI.La Enciclopedia Británica dispara munición gruesa contra OpenAI y ChatGPTFoto de Solen Feyissa en UnsplashLejos está la Enciclopedia Británica de ser la primera empresa y/o publicación en iniciar acciones legales contra OpenAI por usar sus contenidos sin autorización. En los últimos años, se han multiplicado las demandas de periódicos, editoriales y autores contra los desarrolladores de ChatGPT por el mismo motivo.Un portavoz de la firma californiana envió un breve comunicado a Reuters sobre este nuevo caso. En el mismo, indicó que los modelos de IA de OpenAI "impulsan la innovación" y que se entrenan con información disponible públicamente y bajo los parámetros de uso justo. Lo último, es el argumento que usan básicamente todas las empresas para ampararse ante situaciones de este tipo.Nunca ha quedado demasiado en claro qué se considera como "información disponible públicamente". Después de todo, que un contenido en línea sea accesible sin pagar, no necesariamente implica que sea gratuito para todos los casos de uso. Ni tampoco que no esté sujeto a derechos de autor. Allí reside la gran batalla de demandantes como la Enciclopedia Británica al uso sin autorización en ChatGPT y otros chatbots de IA.Más allá de la copia a miles de sus artículos, la "canibalización" de las visitas web es un problema mayúsculo para la Enciclopedia Británica. Tengamos en cuenta que la reconocida publicación ya no se ofrece en formato impreso. La edición de 2012 fue la última que se lanzó en papel. Desde 2016 a la actualidad, sus responsables se han enfocado pura y exclusivamente en la edición en línea. De modo que todo lo que afecte el tráfico de usuarios puede acarrear consecuencias muy negativas.Desde la Enciclopedia Británica y Merriam-Webster reclaman que OpenAI deje de copiar sus contenidos para entrenar la IA de ChatGPT. Asimismo, piden que se les otorgue una compensación económica por daños y la restitución de ganancias perdidas.Seguir leyendo: ChatGPT suma un nuevo enemigo: la Enciclopedia Británica demanda a OpenAI por robar su contenido