De aquí a 2027, los resultados de las elecciones se van a volver rutinarios como los partidazos del Madrid en la Champions. La derecha por encima del 50 por ciento, con Vox al alza, y el sanchismo derrotado, con el PSOE defendiendo el segundo puesto y Sumar –o como se llame el nuevo invento– en línea de descalabro. Las tendencias se han estabilizado porque la estrategia de la polarización ha hecho su trabajo. Fue Sánchez el que se empeñó en definir el escenario político por bloques y ahora los que pueden decir «somos más» son sus adversarios. Luego los analistas y el periodismo entramos en detalles sobre el reparto exacto de escaños pero la gente ha interiorizado esa división en... Ver Más