Ganó Joan Laporta las elecciones porque no luchaba contra todo y contra todos, sino contra él mismo. Nadie conecta tan bien como él con lo que pide este tiempo, por lo que las urnas, por mucho que al final Víctor Font lograra el plebiscito que pretendía, sólo sirvieron para corroborar lo que ya se sabía. Dependía de que Laporta tuviera en su campaña de mínimos fuerzas suficientes para darle al cucharón de los macarrones, subirse al toro de Mercabarna, atizar a sus enemigos ahora Xavi, Mateu Alemany y De la Peña y, por último, ejercer de presidente, no de candidato, en la jornada electoral. Mientras él no se movió de la mesa 011 para saltar con los jugadores y llevar de la mano a la urna a Busquets, Aitana o Danny Cruyff viuda de Johan, Font, que hizo cola para votar como el resto de socios, no acompañó a Xavi Hernández. Messi no dijo ni mu.Seguir leyendo....