Durante años jugamos a Pokémon Go pensando que solo capturábamos criaturas. En realidad, también ayudábamos a construir uno de los mapas de inteligencia artificial más ambiciosos del mundo

Wait 5 sec.

Millones de usuarios han generado sin saberlo miles de millones de datos que hoy alimentan sistemas capaces de guiar robots en el mundo real. Y eso ha reabierto un debate incómodo sobre privacidad y consentimiento.