La nueva temporada de Fórmula 1 se está encontrando con una situación que, para los aficionados a la Fórmula E, no es tan extraña. A los pilotos no les gusta nada lo de tener que buscar la eficiencia en cada vuelta para optimizar el uso de la energía eléctrica, y las burlas no se han hecho esperar: desde calificar la actual F1 de «campeonato de pilas», como hizo Fernando Alonso , a señalar que es más útil el Mario Kart que los simuladores al uso , como hizo Max Verstappen. Para los fans del automovilismo clásico, resulta anticlimático pensar en ahorrar energía en lugar de ir al límite siempre. Pero para los nuevos aficionados, la Fórmula E es un campeonato perfecto. Este fin de semana, el veterano circuito del Jarama , en Madrid, recuperará las carreras de monoplazas, pero serán eléctricos. Los test de postemporada que desvió la dana de 2024 hacia el trazado madrileño abrió una ventana de oportunidad que ha derivado en el ePrix de este sábado. Pero, ¿está preparada la afición que quiere ver carreras y no entiende bien de qué va la Fórmula E? ¿Son justas las críticas? Al respecto responde una mujer que tiene experiencia en ambos campos: la colombiana Tatiana Calderón . La piloto de Bogotá fue probadora de Fórmula 1, con Sauber —actual Audi— pero también tiene experiencia en Fórmula 2, en IndyCar, la Súper Fórmula japonesa o la Stock Car brasileña, campeonato en el que se enrola este año por primera vez. Actual probadora de Citroën en el campeonato de monoplazas eléctricos, el pasado sábado dio un aperitivo al ePrix del Jarama con una exhibición que cortó la calle Doctor Esquerdo de la capital, una de las principales arterias de la ciudad. Entre medias, compartió uno minutos con ABC. — ¿Qué le parece cortar una de las arterias principales de Madrid para rodar aquí? —Es increíble. Habría firmado hace 15 años, cuando me vine a vivir aquí, tener una oportunidad así con un equipo como Citroën en las calles de Madrid. Mis amigos siempre me preguntaban cuándo podrían verme correr aquí y yo les decía que no había carreras, que tenían que ir a Barcelona o Valencia. Ahora vienen todos a apoyar y estoy muy agradecida con Citroën por esta oportunidad. Ojalá sirva para acercar esta categoría, la Fórmula E y el automovilismo en general —sobre todo el eléctrico— a la gente. — Para quien no sepa diferenciar un monoplaza de Fórmula 1 y uno de Fórmula E, ¿cuáles son las principales diferencias? — Este coche es 100% eléctrico, mientras que la Fórmula 1 es híbrida. Luego están los neumáticos: aquí usas los mismos en seco, lluvia o frío, mientras que en F1 hay slicks y eso cambia mucho el comportamiento. Y, sobre todo, la gestión de la energía: en Fórmula E es clave ser eficiente, no solo rápido. En la Fórmula 1 tradicionalmente ha sido más ir al límite en todo, aunque eso también está cambiando. — Con la nueva normativa de Fórmula 1, algunos pilotos han comparado de forma despectiva sus coches con la Fórmula E. ¿Qué opina? —Muchas veces, cuando no has conducido uno de estos coches, no lo entiendes. La mayoría de pilotos de Fórmula 1 no lo han hecho. Aquí tienes que ser muy completo: es otra forma de pilotar, de gestionar la energía. No hay cambios de marcha, la frenada se basa mucho en la regeneración y no en frenos de carbono tradicionales. Ir al límite siempre es difícil, en cualquier coche. Por eso, hasta que no lo pruebas, hay que tener cuidado con lo que se dice. La Fórmula E está mostrando una parte muy interesante del automovilismo: la tecnología, la eficiencia y el componente sostenible, que muchas veces no se aprecia desde fuera. — La Fórmula 1 impulsa iniciativas como la F1 Academy para atraer a más mujeres. ¿Es positivo o puede ser contraproducente? — Hay dos enfoques. Yo crecí sin algo así, pero valoro que se esté dando visibilidad a la mujer. Es importante aumentar la participación, que las niñas vean que hay oportunidades. En eso, la F1 Academy lo está haciendo bien. Pero luego llega el rendimiento, y ahí da igual si eres hombre o mujer: tienes que competir contra los mejores. Si sirve como paso hacia categorías mixtas como la Fórmula 4 en Europa, perfecto. Lo importante es no quedarse ahí. Hay margen de mejora, pero ha ayudado mucho a visibilizar y a animar a más chicas a intentarlo en un deporte que es muy costoso. —¿Cuál será su calendario en 2026? —Voy a competir por primera vez en el Stock Car en Brasil, donde están pilotos como Felipe Massa, Rubens Barrichello, Nelson Piquet Jr. o Hélio Castroneves . Es un campeonato con muchísimo nivel. Además, correré el Lamborghini Super Trofeo en Estados Unidos. Estaré más centrada en América, pero seguiré muy vinculada a España, donde trabajo con el equipo de Thibaut Courtois —portero del Real Madrid— en Fórmula 4 y Eurocup-3. — ¿Y de cara al futuro? —Me encantaría ser piloto oficial de Fórmula E, ojalá con un equipo como Citroën, que ha confiado en mí desde el principio. El tiempo dirá. También el mercado americano y brasileño es muy importante, así que espero poder encontrar mi sitio ahí… y quién sabe si también aquí en la Fórmula E.